Las autoridades sanitarias del MGAP pierden credibilidad
La suspensión hasta setiembre de importación de carne uruguaya, recomendada por la comisión técnica de la Unión Europea, no sólo ha provocado una honda desazón en el sector agropecuario, además de ello ha profundizado el hondo malestar que existe en todo el territorio nacional, con los responsables de Sanidad Animal del MGAP.
Lo que había sido anunciado como otro maracanazo se convirtió en un macanazo, dijo un dirigente de la Federación Rural, al comentar el fallo negativo de la Unión Europea.
La negativa fue generada en especial por tres hechos.
La primera es que en el territorio sigue habiendo focos nuevos de la enfermedad.
Segundo, que existe la prohibición de libre movimiento de ganado dentro del territorio.
Tercero, fue importante la llegada a destiempo de la información que los veterinarios oficiales de campo, este hecho a raíz del conflicto gremial de los veterinarios dependientes de Sanidad Animal.
Cuarto, el tema de la trazabilidad de nuestros ganados. Con relación a este tema, ya la semana pasada había circulado la versión, que durante la visita de la misión europea a un frigorífico ubicado en el departamento de Canelones, se había registrado un hecho, que fue determinante.
Al ser inspeccionada por los veterinarios europeos una manga de ganado, que estaba por sacrificarse, fue comprobada la no correspondencia entre la marca que figuraba en la guía de los ganados y la de los animales. Según lo que ha trascendido, unos pocos animales tenían la marca que figuraba en la guía. Hay que destacar que esto es un hecho que pasa todos los días en los frigoríficos y es por así decirlo, una falta menor. Esto se debe a que una persona junta animales de diferentes dueños y los vende a la planta en una misma guía de propiedad, sin aclarar la diversa procedencia de los ganados. Esto fue registrado por parte de los técnicos europeos como falta de credibilidad del origen real del ganado. Lo que llama la atención es la falta de previsión de nuestras autoridades para solicitar a los frigoríficos y a los operadores un mayor cuidado en el tema.
Parece tan obvia la resolución europea, que da pena que el país se haya visto expuesto a una situación casi vergonzosa.
Si hay focos, si la vacunación no ha culminado, si no hay buenas condiciones de trabajo para los veterinarios oficiales que estaban de paro, si no se deja mover libremente el ganado, si no hay seguridad de la procedencia de los vacunos, dado que no se controla, como es ley, la correspondencia de las marcas, ¿qué esperábamos? Quizá si los responsables de Sanidad Animal se hubieran sincerado, como la mayoría de los sectores gremiales lo demandan, esto no hubiera ocurrido y la misión hubiera venido al país cuando técnicamente la epizootia fuera normalizándose realmente, que es lo que los técnicos oficiales han señalado que ocurrirá en el mes de setiembre. *
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