Bancos mandarán dinero al exterior: no lo pueden colocar

En 16 meses dejaron de circular U$S 1.600:

Estas declaraciones las realizó durante una disertación realizada en el seminario «Nuevas Tecnologías para el Sector Financiero», organizado por Soluziona, la división servicios profesionales de Unión Fenosa.

Licandro señaló que en el período mencionado (2000 a abril 2001) el consumo cayó 3,5% del PBI, lo cual significan unos 700 millones de dólares menos de gasto interno, a lo que se debe sumar una fuerte contracción de la inversión (4,5%), significando ambos componentes una baja del gasto interno de U$S 1.600 millones, o sea 8 puntos del PBI.

Para el ex integrante del gobierno de Luis Alberto Lacalle, quien estaba presente durante su disertación, la situación actual no se va a revertir hasta que se sepa qué camino va a seguir la economía argentina, ya sea el de un ajuste o la devaluación. La incertidumbre creada en el sector privado lleva a que no se sepan los precios relativos para dentro de 3 o 4 años, lo que frena todo tipo de inversión.

A nivel bancario explicó que la contracción ha sido tan severa, que a pesar de ingresar capitales, los mismos no se pueden colocar, lo que lleva a la existencia de una liquidez (dinero) importante, que al no ser vertida a nivel interno terminará en el exterior.

Un Mercosur malo

Licandro también hizo referencia a lo que acontece actualmente con el Mercosur, al que le achacó el haber generado dificultades a Uruguay. Esto es debido a que se establecieron aranceles altos para la extra-región, y se terminó intercambiando «ineficiencia» con los países vecinos. A su entender Uruguay termina comprado y vendiendo más caro, debido a la falta de competitividad de las empresas de la región.

Se mostró partidario de un acuerdo con Estados Unidos («ser socios»), ya que «la Unión Europea puede ser más ineficiente que el Mercosur», aunque admitió que debido a los vaivenes del gobierno en este tema «el sector privado no entiende cómo es la política comercial del país».

Empresas públicas

El director de ABU se manifestó contrario al actual funcionamiento de las empresas públicas a las cuales catalogó como «un freno para las inversiones». Agregó que la reciente baja en las tarifas de UTE son una baja de impuestos encubierta, indicando que si se permitiera importar combustible procesado, los precios de estos bajarían 15%, ya que el costo de refinado en Uruguay es de 9 a 11 veces superior al de otros países.

En cuanto al desempleo manifestó que entre 1990 y 1994 el mismo se encontraba «controlado» entre 8% y 9%, gracias al crecieminto del sector servicios. Subió posteriormente al 14% (durante la crisis mexicana, más conocida como «efecto tequila»); entre 1996 a 1998 baja a 12%, para subir tras la devaluación brasileña (1999) al 15%.

«Cada crisis externa nos lleva al 14% o 15% de desocupación, y esto se da más allá del crecimiento del PBI, por lo que es de suponer que estas altas tasas se van a mantener».

Argentina

Licandro manifestó que en la actualidad «Argentina ocupa la mayor parte de nuestra atención y por primera vez estamos frente a la duda de si se puede mantener la convertibilidad. La percepción es que existe un signo de interrogación sobre la convertibilidad, pero hasta que se efectúen las elecciones de octubre (NdR: renovación parcial del Senado) no va pasar nada». No obstante indicó que una vez realizado este acto el cual puede cambiar las fuerzas dentro del Parlamento argentino, se anunciará un paquete de medidas que significará un ajuste sobre salarios y pasividades, con una propuesta similar a la realizada por el ex ministro Ricardo López Murphy.

Licandro indicó que si las medidas fiscales que adopte Argentina son fuertes se podrá mantener la convertibilidad, pero de no ser así seguramente la misma desaparecerá, por lo que Uruguay deberá de trabajar sobre un plan de contingencia.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje