El presidente Batlle desea para el Mercosur una moneda única
Bensión, que viajó a la capital argentina para participar de la Cumbre Económica del Mercosur, versión regional del tradicional Foro Económico Mundial (World Economic Forum) de Davos, Suiza, no adelantó mayores detalles sobre cuándo Uruguay elevaría la propuesta a los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay.
El ministro anunció también que propondrá la adquisición de compromisos «más rigurosos» de los adoptados últimamente por el bloque para llegar a los objetivos macroeconómicos comunes, imprescindibles para la creación de la moneda regional. La próxima Cumbre del Mercosur se celebrará en Asunción el 22 de junio. La propuesta de Bensión complementa otras surgidas tiempo atrás desde Brasil y Argentina, pero para el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, la región aún no está preparada para un cambio de este tipo. El único antecedente que se conoce a nivel mundial es el euro, la moneda europea, la cual se creó varios decenios después de conformada la unión aduanera.
En esta jornada el presidente de la República, Jorge Batlle, viajará a Buenos Aires para participar de la Cumbre Económica, ocasión en que hará referencia a la necesidad de crear una moneda en común, para evitar las grandes diferencias cambiarias en la región. Uruguay va a oficializar esta postura durante el segundo semestre de este año cuando ocupe la presidencia pro tempore del Mercosur.
Cavallo: no devalúen
Una moneda única para América del Sur será posible en el futuro, siempre y cuando las naciones no devalúen para mejorar su competitividad, sostuvo el ministro argentino de Economía, Domingo Cavallo, en indirecta alusión a Brasil. Cavallo comentó de esta manera la propuesta uruguaya de crear una moneda común. Cavallo dijo que la posibilidad de una moneda única debe ir más allá de la región y ser de toda Latinoamérica.
«El mundo avanza hacia áreas monetarias supranacionales y puede haber una moneda única no sólo del Mercosur, sino de toda América del Sur. Podemos hacerlo en plazos más cortos que los europeos, pero esto exige un compromiso de los países de no desviar sus monedas», dijo Cavallo, al disertar en la Cumbre Mercosur 2001 del Foro Económico Mundial (FEM). Sin mencionar a Brasil, el jefe de la política económica argentina indicó que mejorar la competitividad mediante la devaluación «es como robarle al vecino». «El gran desafío para el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) es la competitividad, que la vamos a lograr cuando creemos las condiciones para que haya inversión y no con la devaluación permanente de nuestras monedas, que es como robarle al vecino», dijo el ministro. La devaluación brasileña en enero de 1999 impactó en las relaciones comerciales bilaterales y en las decisiones de inversión de las firmas multinacionales, inclinadas a radicarse donde los costos fuesen inferiores.
Sin embargo, Brasil se mantuvo como el principal socio de Argentina y su mayor comprador de mercancías, al concentrar el 22% de las exportaciones en 2000, pese a que habían alcanzado un 33% hasta 1998. Cavallo dijo que «cuando se busca aumentar la competitividad por devaluación se puede lograr, pero por poco tiempo. El aumento de la competitividad no se logra por alquimias monetarias».
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