Pilares de la lucha contra la garrapata
El primer punto que destacó Patricia Mesa, es la zonificación del país que tiene una zona libre, una zona de control y una en erradicación, en líneas generales el mapa está bien diferenciado, «como venía hasta ahora, en erradicación hay un área concreta, pero el territorio tiene una zona de control y una zona libre que está protegida por los puestos de paso, eso ha funcionado bien porque son departamentos que desde siempre se mantienen libres», aseguró.
Un área es un espacio dentro del departamento, «hay áreas donde no hay garrapata y cuando aparece un foco está la posibilidad de erradicar, pero en otras hay que controlarla, pues es imposible de erradicar», afirmó.
Un concepto que la nueva ley establece es que se puede calificar el riesgo epidemiológico de áreas o predios, y tanto áreas como predios de alto riesgo pueden ser interdictados, lo que los obliga a hacer un plan sanitario por un veterinario privado, en conjunto con las autoridades».
Mesa explicó que el alto riesgo se define, por ejemplo, si en el área es detectada resistencia de garrapata a un determinado grupo de garrapaticidas, mucha infestación con hemoparásitos, pero también si la garrapata aparece en un predio de una zona libre, caso en el que se apuntará a la erradicación y queda automáticamente interdicto.
La norma introduce también el concepto del posible daño a terceros que el mal manejo del problema de la garrapata pueda generar, algo que muchas veces había sido reclamado, esto es que el productor omiso o que genere daño a terceros puede ser aislado.
Tránsito
El movimiento de animales con garrapata ha sido modificado por la nueva ley y es el tema que ha despertado más polémica, explicó Mesa ya que permite la excepción de poder enviar ganado infestado a faena inmediata.
La veterinaria fue enfática en el sentido de que la ley prohíbe el tránsito de animales con garrapata, «pero deja abierta la posibilidad de que cuando los animales van a faena inmediata puedan embarcarse, pero siguiendo un procedimiento que minimice el riesgo para que se trasmita y que minimice el tema del los residuos en carne». De este modo se busca dar solución a que cuando la tropa, a pocos días del embarque aparecía con alguna garrapata chica, lo que se hacía era que el productor aplicaba un producto, previo a que el veterinario la inspeccionara, y utilizaba drogas que dejan residuos en carne. Ahora el veterinario debe avisar que el ganado tiene garrapata y tratar a los animales con un producto que no deje residuo; el ganadero debe llenar una declaración jurada, pero es una excepción que deja un mal antecedente para el productor que si repite la situación puede generar la interdicción de su predio. Esto busca corregir un problema importante y es de los residuos en carne, «los mercados nos aprietan, pues hemos tenido problemas con esto, pero además es una cuestión que tiene que ver con la inocuidad de lo que nuestra población consume» aseguró. La veterinaria aclaró que esto no quiere decir que el ganado va ir volteando garrapata en su camino hacia la planta de faena, «el veterinario no va a autorizar el movimiento de una tropa llena de garrapata, es para la situación de que uno al inspeccionar encuentra alguna garrapata chica, que no tiene problema de propagación».
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