Partida de defunción. Al dogma de la autorregulación de los mercados

Se aprobó la reforma financiera de Wall Street

Este es un nuevo y crucial triunfo político para el presidente Barack Obama, a pocos meses de elecciones legislativas.

La reforma está diseñada para controlar las prácticas riesgosas de los grandes bancos estadounidenses, responsabilizadas por la crisis financiera de otoño de 2008.

La votación se produjo prácticamente de acuerdo a la distribución partidaria en la Cámara alta, con un resultado 60-39 para enviar el proyecto de ley de 2.300 páginas al escritorio de Obama para una rápida promulgación.

Sólo tres republicanos se unieron a 55 demócratas y dos independientes para aprobar la medida, en tanto un demócrata se opuso.

La Cámara de Representantes ya había aprobado el texto a fines de junio.

 

Segunda

Se trata de la segunda e histórica ley que obtiene el gobierno de Obama tras lograr pasar por el Congreso la reforma del sistema de salud en marzo.

Y llega en un momento crucial para el gobierno, que pierde popularidad y confianza entre los estadounidenses por la desaceleración económica y el persistente desempleo.

Diversos indicadores divulgados este jueves revelaron que la actividad industrial de Estados Unidos se desacelera al tiempo que no decae el desempleo, actualmente en 9,5%.

El texto definitivo de la ley «Dodd-Frank» ­por el nombre de sus principales autores, el senador Chris Dodd y el representante Barney Frank­ fue concebido para intentar impedir una nueva crisis como la de 2008, que precipitó la economía de Estados Unidos al abismo.

 

Más regulación

El texto busca extender el control de los reguladores a secciones enteras de las finanzas que se le escapaban y sobre todo crea de un organismo de protección del consumidor financiero en el seno de la Reserva Federal e impide el rescate de grandes instituciones financieras a costa de los contribuyentes.

 

Líbranos de la tentación

Entre las otras medidas destacadas del proyecto figura una disposición para un mejor control del inmenso mercado de los productos derivados intercambiados de acuerdo mutuo. Estas herramientas especulativas estuvieron en el centro de la última crisis financiera en Estados Unidos.

El texto contiene además una medida denominada «regla de Volcker», por el nombre del consejero económico de Obama, Paul Volcker, cuya idea es mantener a los bancos comerciales lejos de la «tentación» de asumir riesgos para que se concentren en sus actividades de crédito. El proyecto crea un consejo de vigilancia de la estabilidad financiera. De todos modos, la reforma fue edulcorada por compromisos de último minuto. Los bancos comerciales continuarán comercializando ciertos productos de inversiones.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje