Se estima que todo el sector tiene un pasivo de 130 millones de dólares

Deuda de lecheros se multiplicó por cuatro en un decenio

El documento indica que la deuda creció en forma consecutiva desde 1991, duplicándose cada cinco años (U$S 30 millones en 1991, U$S 60 millones y U$S 130 millones en 2000). Hasta 1996, la deuda del sector representaba menos del 40% del valor bruto de remisión y se mantenía relativamente estable, pero «a partir de 1997 esta relación se deteriora, llegando en 2000 a representar el 84% del valor bruto de remisión de leche a plantas».

En tanto, el número de productores descendió un 20% en los últimos diez años, mientras que los precios a dólares corrientes comenzaron a bajar en 1998 como consecuencia de las crecientes dificultades en la colocación de productos en el Brasil.

El estudio, que fue encargado por la Intergremial de Productores de Leche (IPL), revela que según datos proporcionados por el Banco República (BROU) hasta los primeros meses del año pasado la deuda solamente de los 2.200 productores activos asciende a 80 millones de dólares, excluyendo a los morosos. Con los bancos privados los pasivos totalizan 8 millones de dólares, mientras 600 morosos tienen un endeudamiento de U$S 20 millones. Las nuevas deudas contraídas en el año 2000, por problemas de sequía, baja remisión y malos precios agregarían un adicional de 22 millones de dólares más.

El endeudamiento total del sector –incluyendo activos, morosos, banca privada y deudas de la sequía– ascendería a los 130 millones de dólares.

Posibilidades de repago En base a la información de Dicose del año 1999, se realizó una serie de modelos que representan tres diferentes estratos de productores, estimándose para cada uno de ellos sus principales indicadores productivos y en base a la producción real de cada estrato se estimaron los ingresos brutos derivados de la producción de leche y carne, utilizando los precios promedio de los últimos tres años. «Estimando un servicio de la deuda sobre la base de una refinanciación a 10 años (lo máximo que hoy está disponible), las posibilidades de repago son factibles, pero sobre la base de un gran esfuerzo familiar», indica el estudio.

* El modelo más chico (73 hás.), debe destinar el 88 % de su ingreso neto para enfrentar la deuda, quedando una retribución para el productor y su familia de 339 dólares por mes.

* El modelo de 137 hás. debe comprometer el 74 % de su ingreso neto para hacer frente al servicio de la deuda, quedándole una retribución mensual al productor de 471 dólares por mes.

* El modelo de 308 hás. destinará un 62 % del Ingreso neto para pagar deuda, restando 931 dólares por mes para remunerar al empresario.

Esto refiere a situaciones promedio del estrato y sobre la base de ingresos y costos esperados, equivalentes a la media de los últimos tres años. No incluye previsiones de nuevas inversiones para mantener el crecimiento de la producción.

Con el ingreso neto del año 2000 (menor remisión precios y mayores costos), estos modelos no pudieron hacer frente al servicio de la deuda ya que tuvieron ingresos muy bajos (entre 4 y 20 dólares por hectárea). «De haber existido algún tipo de pago al banco, éste debió salir de los montos reservados para depreciaciones, retribuciones del productor o ingresos extraprediales».

El documento sostiene que a los niveles actuales de producción, y considerando los costos promedio de los últimos años y los precios esperados, el tamaño mínimo de predio para cubrir los costos de una canasta familiar es de 438 hectáreas.

 

Cantidad de explotaciones

Según los datos del último Censo General Agropecuario, unas 6.195 explotaciones declararon que su principal fuente de ingreso lo constituye la lechería, representando ello casi el 11 % del total de productores.

El sector ocupa un total de 991 mil hectáreas, sobre un total de 16,3 millones de hectáreas, representando el 6 % de la superficie agropecuaria y la lechería explica el 11,9 % del valor de la producción bruta de la actividad agropecuaria, y es superado solamente el ganado bovino (19.3 %) y el arroz (17,2 %).

Las exportaciones de productos lácteos representan el 10,5 % del valor total de las colocaciones de productos de origen agropecuario en el exterior, mientras representa el 6,5% con respecto del total de las exportaciones de bienes del país.

El número de productores lecheros totales cayó un 20% sostenidamente en los últimos 10 años. Esto se compone básicamente por una caída de un 34 % en los remitentes a planta, ya que los no remitentes crecen en ese período un 153 %.

Los datos muestran un claro incremento de productividad, explicado en parte por una mayor inversión de quienes se quedan. El número de vacas en ordeñe por predio creció un 61 % en los últimos 10 años, y la superficie media de los predios un 28 %. Esto muestra la existencia de una fuerte inversión a nivel de predio a los efectos de soportar una mayor carga de animales en producción.

Los productores remitentes (aquellos que se quedan vinculados a la industria), muestran en el período analizado un crecimiento sostenido en su remisión de leche, mientras que los que se alejan de la industria muestran niveles promedio de producción por predio cada vez más bajos. Esto se explica en gran medida porque la categoría de no remitentes crece a expensas de productores con un volumen de producción muy bajo.

El 79 % de los productores lecheros explotan predios de menos de 200 hectáreas ocupan el 35 % de la superficie total y remiten el 41 % de la leche. El restante 21 % de los productores (mayores a las 200 hás.), ocupa el 65 % de la superficie lechera y remite el 59 % de la leche.

La productividad creció fuertemente en los últimos 10 años, explicado por una fuerte inversión en tecnología durante ese período y los litros de leche por hectárea crecieron un 55 % en el período. Por su parte, los litros por vaca en ordeñe aumentaron un 37 %, por vaca masa/año 78 %. y la relación VS/VO pasó de 0.71 a 0.52

 

Precios

Los precios de la leche promedio en dólares corrientes a nivel del productor crecieron en forma continua hasta el año 1997 acompañando el proceso de inversión y cambio técnico.

En cambio, a partir de 1998 los precios caen fuertemente como consecuencia de las crecientes dificultades en la colocación de productos en el Brasil.

El incremento del costo de vida por encima del precio de la leche al productor, determinan que en el momento actual los productores destinen casi un 60 % más de leche para cubrir los costos del núcleo familiar, con respecto a 10 años atrás.

«El productor debe destinar la remisión total de leche de 70 hectáreas para cubrir los costos de su canasta familiar. Esta cifra se ha mantenido relativamente constante en el último decenio, con lo cual se demuestra que el productor ha logrado mediante un incremento en la productividad (y fuertes inversiones), compensar la caída que, en términos reales, se verificó en el precio de la leche. A los niveles actuales y esperados de la relación insumo-producto, un productor de leche debería explotar un predio de 438 hectáreas de las cuales 70 serían para cubrir su presupuesto familiar y 368 para cubrir los costos de producción (del total del predio)», explica la consultora.

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