EN EL NORTE SE RECALIENTA EL DEBATE POR LA CRISIS
El debate sobre los orígenes de la crisis que golpea a las economías desarrolladas del Atlántico norte está subiendo de temperatura y el intercambio entre los «liberales progresistas» y los «conservadores» ha alcanzado a notorias figuras del pensamiento y la acción económica.
El miércoles de esta semana, Wolfgang Franz, que encabeza el panel de asesores económicos del gobierno alemán de Angela Merkel, llamado «el panel de los hombres sabios», golpeó con dureza al Premio Nobel de economía norteamericano, Paul Krugman desde el diario financiero alemán Handelsblatt, en un artículo titulado «¿Qué hay de estos hechos, Sr. Krugman?»
Franz se pregunta en el artículo dónde comenzó la crisis financiera, qué banco central condujo políticas erradas, qué país se movió por el camino errado de las políticas sociales fomentando el otorgamiento de préstamos inmobiliarios a los sectores de bajos ingresos a sabiendas de que nunca podrían ser repagados?
Franz criticó el debilitamiento de las regulaciones a los bancos en el año 2000, permitiendo relaciones de endeudamiento respecto del capital (leverage ratios) más altas, a las que se le acusa de estar detrás de la caída de varios bancos en 2008 en EEUU.
Franz también acusa a EEUU. de dejar caer a Lehman Brothers, sumiendo así al mundo en la actual crisis financiera.
Krugman no demoró en contestar y esa misma tarde, desde el «New York Times», del que es columnista, admitió en un artículo titulado «Me odian…», que si bien es cierto que las desregulaciones en el sistema financiero fueron en parte responsables de la crisis, ésta no es sólo responsabilidad norteamericana.
Asegura Krugman que la burbuja inmobiliaria en Europa era igual o más grande que la norteamericana y si bien este fenómeno no se verificaba en Alemania, eran capitales germánicos los que inflaron la burbuja en España e Irlanda.
En todo caso, el auge de las figuras conservadoras en cargos de poder de Alemania y la Unión Europea, como Axel Weber a la cabeza del Banco Central Europeo, significarán políticas de austeridad, reducción presupuestal y bajo circulante, que hundirán a Europa, afirma Krugman, en la deflación y el estancamiento.
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