Uruguay debe prepararse para la exploración petrolera
La empresa Schandy, operador portuario y representante de numerosas líneas marítimas, remarcó la necesidad de preparar a Uruguay para una posible fase de exploración gasífera y petrolera en alta mar, circunstancia para la que hoy no está preparado, aunque advirtió que de comenzar ya con este objetivo «se cuenta con experiencia y tiempo para hacerlo bien».
En el marco del reciente taller offshore realizado en Montevideo con la iniciativa de Ancap, ABS Group y Petrobras, la empresa Schandy disertó sobre el «Desafío del offshore en Uruguay».
La empresa detalló, al igual que lo hiciera la brasileña Wilson, Sons, los desafíos logísticos que implica esta actividad, pero fue más allá, pues conociendo el medio en el que desarrolla su actividad, también incursionó en temas legales, aduaneros y medioambientales, entre otros.
Establecida en 1948 por Thomas J. Schandy, actualmente está presente en Argentina, Paraguay y el sur de Brasil, y en sociedad con el poderoso Grupo Ultramar de Chile.
En nuestro puerto capitalino opera contenedores, granos, cargas generales y depósitos de carga.
Schandy entiende que los pozos exploratorios deberían comenzar en 2014, luego de realizados los estudios sísmicos de 2D (dos dimensiones) y de 3D, que se están realizando actualmente.
La empresa se pregunta si realmente el país está preparado para llevar adelante esta primera etapa, que todos esperamos que pueda finalizar felizmente y pasar a la explotación.
Se señaló que existen varios capítulos, cada uno con innumerables subcapítulos que son insoslayables, a saber: infraestructura y servicios, marco legal, régimen laboral y migraciones (vendrá personal extranjero al que habrá que asegurarle leyes laborales, aportes sociales, seguros de accidente y enfermedad, por ejemplo. También habrá que contemplar la presencia de técnicos extranjeros con visas temporales), controles aduaneros, tributación, leyes medioambientales, y adaptar la Ley de Marina Mercante a esta nueva realidad.
Este desafío que recién inicia el país es una actividad «muy compleja que involucra a gran cantidad de ministerios y empresas privadas, al tiempo que generará un impacto económico y social hoy inimaginable».
Schandy definió como una ventaja el contar con Brasil junto a nosotros (y participando en la actividad) ya que es un país que está a la vanguardia en este rubro pero también advirtió que habrá un impacto ambiental a estudiar y regular.
La empresa sostuvo la necesidad de invertir mucho en capacitación y especialización por parte de todos los involucrados, tanto empresas como trabajadores, ya que de otra manera no se podrá competir con las empresas extranjeras, para lo que sugirió una mayor coordinación con las universidades, la Armada Nacional otras instituciones.
También se advirtió sobre la conveniencia de aprovechar las exitosas experiencias n materia de marco regulatorio de Perú, Colombia, Brasil y otros países de la región.
La conclusión final es que ahora es el momento de comenzar a trabajar, «hay experiencia y tiempo para hacerlo». También se debe recordar que el país necesariamente tiene que «generar las condiciones para se concrete la fase exploratoria, que será la que defina si habrá explotación».
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