Plantas dedicadas exclusivamente a bovinos no pasan por un buen momento

La faena de ovinos está marcando la diferencia en la industria frigorífica

No obstante destacó en diálogo con LA REPUBLICA que los frigoríficos que se encuentran exclusivamente faenando bovinos con destino al mercado externo no están pasando por un buen momento, mientras que se han beneficiado aquellos que poseen la capacidad de mezclar el abastecimiento interno, y la faena de ovinos y bovinos.

López señaló que «en general se tiende a establecer opiniones genéricas en el sentido de que todas las empresas frigoríficas ganan o pierden, pero para dar una respuesta exacta sobre los resultados es preciso analizar la gestión de cada una, dado que existen diferencias en la estructura productiva y comercial, del mismo modo que en el posicionamiento en los mercados y en definitiva en lo que respecta a cada una de las estrategias». En ese sentido dijo que para la industria frigorífica poseer complementariamente o no faena de ovinos no es una diferencia irrelevante, sino por el contrario determinante en los resultados finales de las empresas exportadoras. El mayor demandante de carne bovina en términos de valor agregado fue la Unión Europea, hasta que ese mercado se complicó con la «vaca loca» y luego la aftosa.

En el primer trimestre de este año el precio promedio de exportación a los países de la UE cayó un 13% con respecto al promedio del año 2000. Estados Unidos mejoró 4% y Argentina un 5%, pero cayeron Israel 7,5% y Brasil un 7%, mientras Chile se mantuvo estable. En matería de carne ovina, los años 1999 y 2000 fueron muy positivos en términos de resultados para los exportadores, manteniéndose la tendencia al concluir el primer trimestre de este año. «Si bien la evolución del Indice de Orientación de Exportación (IOE) creció en los últimos años alcanzando la mitad del total de la producción de carne de gancho de la industria, el mercado interno como destino de la otra mitad de dicha producción es una cadena corta que se diferencia en materia de costos y resultados con respecto a la exportación», explicó. En referencia al mercado interno manifestó que el mismo permite trasladar las variaciones de precios que se originan en el mercado de la materia prima y es de rápida realización, aunque hoy el tema de las grandes superficies y los volúmenes que manejan, condicionan suministros y plazos a los proveedores.

No obstante se dan también evasiones y elusiones impositivas, las cuales distorsionan la transparencia del mercado. Pero comparativamente desde el punto de vista de los beneficios resulta más favorable para la industria el precio de realización del producto en gancho de carnicería (U$S-Kilo) incluido impuestos, con relación al precio promedio de exportación.

 

Las precisiones

López señaló que existen empresas dedicadas especialmente a la exportación de carne bovina, sin mayor participación en el abasto y que carecen de explotación del rubro ovino, «deben procurar mayor valor agregado a sus productos, pero la caída general de los precios hace atravesar por una coyuntura difícil». «Este sector, está pasando sin duda por problemas. Puede significar un alivio el repunte de los precios en el mercado de los Estados Unidos que a la fecha representada con el Nafta casi el 40% del total de las exportaciones de carne bovina del país». También se encuentran las empresas que poseen una mejor composición del mix de producción y comercialización. «Para las de mayor perfil exportador a todos los mercados con mayor valor agregado en carne vacuna y ovina, la ecuación es más solvente; mientras que para las que compiten con un mejor equilibrio entre los volúmenes de exportación de ambas especies y el mercado de abasto, han logrado resultados más positivos». El renglón recuperos o «quinto cuarto» se ha reducido su valor por res faenada, con excepción del cuero vacuno que luego de un problema puntual entre dos empresas que concentran la mayor demanda en plaza, el precio tiende a descender luego del pico alcanzado en los últimos tres meses. El resto de los subproductos destinados a la exportación presentan merma de valores. En la carne elaborada es notoria la caída del precio de la conserva, con excepción del valor del extracto de carne.

 

Pronósticos

El consultor, expresó que el precio del ganado y su evolución es uno de los factores claves para la industria exportadora, la que no maneja los precios de las puntas.

«El mes pasado marcó un repunte de la faena vacuna, luego de la caída de los volúmenes registrados en febrero. La cotización bajó pero el problema de la aftosa en la Argentina no aleja el nerviosismo en el mercado, por lo que hace pie la incertidumbre y ello es un dato que gravita en la decisión de los productores, la oferta y los precios. Todo depende del escenario de los mercados y de los precios, como también de cómo evolucione el problema sanitario», agregó.

Haciendo referencia a nuestro país sentenció: «Uruguay debe seguir abriendo mercados y defendiendo su estatus con transparencia y rigor en todos los contralores, pero también hace falta elaborar estrategias alternativas que deberían ser consensuadas con urgencia, dada la muy seria amenaza que significan los problemas sanitarios que presenta la región. Dichas alternativas requieren manejar hipótesis ante un creciente desarrollo de focos de aftosa en la región, lo que aumenta peligrosamente el riesgo de ingreso de la enfermedad».

En lo que respecta a la faena de la industria es favorable la actividad a full, que permite mejoras de escala y abatimiento de costos fijos pero acotó «muchas veces esa mejor escala y menores costos no se compadece con una buena ecuación de resultados, si los mercados de faena y exportación no arbitran un razonable equilibrio de los precios». No obstante, «es imperiosa la necesidad de lograr la apertura de nuevos mercados, a la vez de consolidar con mayores flujos comerciales los existentes».

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