Detectan aumento de sarna ovina
En el próximo Congreso de la Federación Rural varias entidades pondrán sobre la mesa el problema de la sanidad del ganado, se abordará la problemática conocida de la brucelosis, pero también se tratará el aumento en la incidencia de la garrapata y de la sarna ovina.
Es claro que las prioridades sanitarias del MGAP han cambiado con los años, otras enfermedades más complicadas desde el punto de vista político han sido priorizadas. Desde hace años técnicos oficiales han explicado que las enfermedades como la sarna ovina, que pueden tratarse a nivel predial, y no complican el acceso a los mercados deben ser relegadas en pos de las que sí pueden llegar a impedir el ingreso de productos.
También es bueno recordar que las medidas de dejar de vacunar contra la brucelosis, y de quitar la obligatoriedad del baño contra la sarna ovina, surgió de los propios ruralistas. El resultado de bajar la guardia contra esas enfermedades ha sido negativo. Algunas comunicaciones reconocen que el tema de la sarna ovina se ha extendido en varios departamentos, algo similar acontece con la garrapata que avanza a zonas que antes eran libres, o que permanece endémica donde siempre incidió.
Uno de los problemas que ha generado que el MGAP haya dejado en segundo plano los problemas sanitarios que el productor trata a diario, en pos de otros que percibe como lejanos, es que ha profundizado la sensación del mal servicio, incluso a pesar de la alta calificación que tiene el sistema sanitario uruguayo, a nivel mundial.
Sarna ovina
El doctor Alfredo Villalba, jefe de la seccional Minas del MGAP, tiene treinta años de experiencia como veterinario oficial en lo que respecta a Sanidad Animal.
Villalba contó de su preocupación por el avance que ha tenido la sarna ovina, algo que se viene registrando desde hace unos años, pero que se ha intensificado en el último tiempo, en lo que va del año, en la zona que vigila se han denunciado o detectado más de veinte focos. El veterinario contó que en varias ocasiones ha reclamado a las jerarquías para que se vuelva a hacer obligatorio el baño preventivo contra sarna y piojo, que fue eliminado, en la década del noventa.
El técnico contó que la falta de obligatoriedad del baño ha hecho perder el control de la enfermedad; el uso de los baños ha sido sustituido por los tratamientos inyectables que, aseguró, «no están siendo bien utilizados y el problema persiste y se extiende».
Dentro de los errores que se comenten está el no respetar el tiempo entre una dosis y otra, no dosificar todos los animales de la majada, o problemas de alambrado importantes, de ese modo el problema queda latente, enmascarado por el uso de los productos inyectables, pero poco a poco la incidencia de la enfermedad va en aumento.
Compartí tu opinión con toda la comunidad