Prorrogan contratos de distribución de combustibles a las multinacionales
Tras la conformación de la empresa estatal de distribución –Ducsa– Distribuidora Uruguaya de Combustibles SA la que atenderá las estaciones Ancap desde el 1º de mayo, las demás empresas surtidoras pertenecientes a grupos multinacionales de petróleo seguirán siendo asistidas por sus propios distribuidores. El próximo 30 de abril vencen los contratos de distribución, los que están hasta el momento en manos de DASA, Shell, Texaco y Esso. Se mantendrán los de las multinacionales por un plazo de 6 meses o un año (prorrogables) y en el caso de DASA, que abastece las estaciones Ancap, se suprime para dar lugar a la nueva empresa privada, propiedad de Ancap, Ducsa. Como ya informara LA REPUBLICA se está negociando que DASA brinde apoyo logístico y de infraestructura a la distribuidora oficial. También informamos que existe preocupación ante la eventualidad que se presenten problemas en la distribución de combustibles entre los agencieros porque Ducsa «aún no tiene autoridades designadas y cuenta con poco tiempo para prepararse en una tarea tan compleja».
De acuerdo a datos obtenidos por LA REPUBLICA la distribución de combustible se reparte actualmente de la siguiente manera: DASA tiene el 33% del mercado, Esso 11%, Shell 25% y Texaco el 16%. El 15% restante es para Ancap que abastece directamente a grandes consumidores.
Fuente vinculadas a la distribución de combustibles señalaron que la utilidad neta de las multinacionales, que dominan el 52% del mercado de combustibles es de 8,5 millones de dólares al año y que facturan una cifra aproximada de 2 millones de dólares diarios.
Por otro lado, mientras DASA tiene la obligación de reinvertir para mejorar las estaciones Ancap, esa cláusula no rige para los contratos de las multinacionales. La prórroga de los contratos se resolverá en el correr de esta semana o de la próxima y regirán por 6 meses o un año. Son prorrogables ya que los mismos caducarán en el momento en que Ancap se asocie con una empresa multinacional, lo que está previsto que suceda antes de fin de año.
Dentro del acuerdo con el nuevo socio está la distribución de los combustibles en todo el país. No obstante se estima que Shell, Texaco y Esso seguirán participando aunque en menor medida para abastecer sus estaciones.
El borrador para el llamado a interesados a asociarse con Ancap sigue aún a estudio del Directorio de la empresa y el mismo se podría terminar de confeccionar antes de fin de mes. El próximo 14 de mayo llegará al país el presidente de Petrobras quien se reunirá con el Directorio de Ancap. No se descarta que Petrobras se asocie con Pedvesa (Venezuela) para presentar una oferta en conjunto por la compañía uruguaya.
En cuanto a Ducsa, la que comenzará a funcionar desde mayo, el personal pertenecerá a los cuadros de Ancap, aunque se contratará también a la actual distribuidora de los productos Ancap (DASA) para el apoyo logístico.
Sobre la naturaleza jurídica de Ducsa se indicó que se espera que antes del 1º de mayo, estén solucionados todos los problemas en este orden para que la nueva empresa pueda comenzar a funcionar.
Baja en consumo
Mientras se analiza el futuro de Ancap, el Banco Central dio a conocer datos sobre al actividad de la empresa estatal en la última década. El año anterior el consumo de gasoil cayó un 12%, el de naftas un 7% y el fueloil destinado entre otros sectores a la industria descendió un 20%.
Tras una década de crecimiento permanente, los combustibles tanto para el sector industrial como particular, sufrieron también su crisis durante el año pasado, acentuándose las caídas sufridas al comparar 1998 con 1999. El único rubro que el año anterior mantuvo consumos similares a los de 1999 fue el supergás, aunque ahí también se registró un baja de 0,2%.
Se estima que el frío invierno del año 2000 fue quien logró mantener las ventas de supergás, las que venían con un promedio de crecimiento del 10% anual.
En naftas durante 1990 se vendieron 315 mil metros cúbicos para alcanzar un pico histórico en 1998 con 475 mil metros cúbicos, significando esto un crecimiento de 50% en 8 años.
El aumento constante en la década estuvo influenciado por un incremento del parque automotor, el que y coincidiendo con la mayor venta de naftas, logró también su récord en 1998 con 36 mil unidades cero kilómetro. Durante 1999 y a poco de comenzar la crisis de Brasil que frenó las exportaciones hacia ese país, se dio por primera vez en una década una caída en la venta de naftas.
La misma se situó en 474 mil m
Desde 1990 a 1998 la constante de crecimiento se situó 5%, promedio por año. En el gasoil se da una situación bastante similar. Las ventas del año 2000 se situaron en 814 mil m
fueloil
A nivel del fueloil, el mismo tiene tres destinos básicos: UTE (para las plantas generadoras de energía), la refinería de La Teja, y particulares, entre los que se encuentran edificios, centros asitenciales de salud y la industria.
Al examinar este último ítem se dan características diferentes a las del caso de la nafta o el gasoil.
Su crecimeinto entre 1990 y 2000 fue muy pequeño (19%).
Por otro aldo se ve cómo en el ciclo histórico el consumo se mantiene en el entorno de los 225 mil m
En el último año mencionado ya se observa una caída con respecto a 1998 (3%), la que se profundiza totalmente al comparar el año 2000 con 1999, ya que la baja es de 20% (pasa de 278 mil m
Superás vs queroseno
En los denominados combustibles domésticos (supergás y queroseno) también se vieron en 2000 importantes retrocesos. Es interesante observar cómo en la última década, mientras baja drásticamente el consumo de queroseno, aumenta el de supergás.
Los cambios en los usos de elementos de cocción (cocinas por primus) y en los de calefacción (estufas a supergás por estufas a queroseno) impulsaron a uno en detrimento del otro. En 1990 se vendieron 109 mil m
En 1999, las ventas de supergás llegaban a 208 mil m
El queroseno mantuvo su tendencia a la baja anual de unos 3 mil m
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