NZFSU VENDE OTRA PROPIEDAD
La empresa de capitales neozelandesa que desarrolla un proyecto lechero en Uruguay, de gran envergadura, habría vendido otra de sus estancias. El negocio se habría concretado la semana pasada. Se trata de un predio que tiene una superficie de 2.373 hectáreas, que la multinacional, principal remitente de leche a Conaprole, tenía en Castillos, en el departamento de Rocha.
Algunos pobladores de la zona definieron el campo vendido como muy particular. Está rodeado de canales de agua que se utilizan en el riego de arroz y según lo que se informa en la página oficial de la empresa, el predio tiene 830 hectáreas de altas y bien contorneadas tierras aptas para la producción de leche y un porcentaje importante de área inundable.
Este año en el predio se habían sembrado, según datos no oficiales, más de 600 hectáreas de arroz, y otro tanto de sorgo que fue cosechado para grano húmedo, que se utilizará en otros establecimientos que la NZFSU tiene cerca. En el campo vendido no se había desarrollado un tambo; se hacía la recría de las vaquillonas, que en número de 4.000 estaban alojadas en el establecimiento.
La empresa pedía, según contaron a LA REPUBLICA algunos interesados en el negocio, U$S 3.200 por ha; los compradores había varios grupos empresariales interesados en el campo hicieron una contraoferta que habría sido aceptada la semana pasada. Se trata del segundo establecimiento que NZFSU vende en los últimos dos años; el otro fue el que tenía cerca de Casupá, en el departamento de Florida.
Se frenó la subida de precios de la hacienda
El mal momento de los mercados europeos trasladó la incertidumbre al mercado de ganado gordo en nuestro país. Esto habría frenado la disparada que estaba teniendo el valor de la hacienda gorda en el país. Dificultades reales de colocación o baja de expectativa llegaron en el momento que los productores que tenían tropas de novillos prontas, optaban por ofertar su hacienda, con la llegada de los primeros fríos. De ese modo se frenó la tendencia alcista, que parecía dirigirse a valores muy elevados.
De todos modos aún es temprano para determinar el efecto real que tendrá la crisis en Europa; cabe recordar la importancia de Rusia en las compras cárnicas.
Mientras a fines de la semana pasada se conseguía por las mejores novilladas, U$S 2,80 por kilogramo en segunda balanza, en la presente ya era complicado conseguir entrada con un precio de U$S 2,70, según el informe de la Asociación de Consignatarios del Uruguay.
De todos modos el precio de exportación de la carne bovina no ha sentido el impacto de la crisis en Europa y el consejo que los industriales dan a sus más allegados es: «El que tenga ganado y comida, que espere».
En este sentido se puede entender que varios dueños de frigoríficos y empresas del sector están construyendo instalaciones de feed lots, de gran porte, en algunos casos para engordar 20 mil reses por año.
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