Aumentarán. Controles por la aftosa

Vacunación sigue siendo el único camino

La reaparición de la fiebre aftosa en Asia, en países que estaban libres sin vacunación, ha demostrado una vez más que el virus de la enfermedad de las aftas no respeta demasiado la lógica de los hombres de ciencia. Bueno es recordar que relatos sobre el poder de volver a atacar son clásicos de la literatura veterinaria, el poco efecto que tienen las fronteras naturales, que en ocasiones simulan ser infranqueables también.

Los brotes actuales son lejos, pero han despertado, en productores y autoridades, los recuerdos de lo que vivió el país, en el año 2001, y el gobierno anunció que levantará la guardia para evitar el reingreso de la enfermedad al país.

Aguerre ratificó la importancia que tiene el periodo de vacunación que se está llevando adelante en el país, que comprende a los bovinos que tienen menos de dos años de edad.

 

Años

El ministro recordó el esfuerzo de años que llevó al país a estar incluido dentro de los países libres de aftosa con vacunación, estatus que le permite exportar su carne vacuna, a casi todos los mercados (vaya paradoja que no puede exportar a países como Japón que hoy tiene aftosa).

Las exportaciones de carne vacuna del país superan los U$S 1.300 millones anuales, una reaparición de la enfermedad sería una catástrofe, económica y social, por eso Aguerre instó a que la población en general tomara conciencia del problema.

En la actualidad, la OIE lo ha señalado en muchas oportunidades, el tráfico de personas y mercadería que hay en el orbe es muy importante, lo que cambió de modo sustancial el riesgo de propagación de las enfermedades de animales, principalmente las virales, por eso lo que antes era en el otro lado del mundo, hoy está cerca.

 

Precavidos

El ministro recordó el esfuerzo que se está haciendo en América del Sur para seguir liberado territorios de la enfermedad, la semana pasada en la reunión del CAS se acordó un apoyo a Bolivia, para que diseñe un plan para enfrentar la enfermedad.

Claro que lo de Asia parece que vuelve a fojas cero alguna propuesta que tenía como finalidad cambiar el esquema de vacunación del país, por el contrario el ministro subrayó que la vacunación es la única garantía que tiene el país para prevenir lo que sería un desastre.

«Creo que debemos ser precavidos y curarnos en salud, hemos decidido internamente de aquí en más, certificar el proceso de manipuleo de las vacunas dentro del MGAP.

Vamos a aumentar los controles dentro del periodo de vacunación, los controles de los veterinarios siguiendo las rutas de vacunación».

Dentro de las acciones definidas por el MGAP también se buscarán niveles de inmunidad sobre todo en los animales vacunados.

 

La guardia baja

Algunas señales que llegan del interior del país muestran que para enfrentar el tema de la aftosa se había bajado un poco la guardia. Un solo ejemplo lo demuestra, en medio de un período tan importante, que inmuniza a los animales menores de dos años, previo al invierno, por lo menos en Minas, no hubo vacuna disponible, la razón fue un retraso en la entrega del producto, ya que no se pudieron alquilar las cámaras de frío, que en otros períodos se hizo, lo que impidió tener al comienzo del período todas las vacunas necesarias para una amplia zona ganadera del país.

Los controles para fiscalizar si los productores vacunan o no, se puede hacer de modo directo, ya que el ganadero tiene que decir, al momento de levantar la vacuna, el momento de la vacunación, pero varios veterinarios oficiales, confirmaron a LA REPUBLICA que la tarea es casi imposible de concretar, pues no hay personal suficiente.

En algunas regionales del MGAP sólo hay tres funcionarios técnicos, cuando hace quince años había veinte, contó un veterinario, «es imposible de realizar la tarea que tenemos a cargo, control de ferias, y una zona muy amplia».

 

Tema de fondo

El tema de fondo es que la División Sanidad Animal del MGAP, históricamente es la más dejada de lado por las autoridades, «recorremos los caminos con camionetas que tienen veinte años de uso, cuando otras reparticiones del MGAP ya han renovado su flota, los que hacen el trabajo de campo son los últimos», aseguró el técnico oficial que prefirió no identificarse.

Todos hablan de la sanidad animal como pilar de la producción ganadera y del país, pero las condiciones en que trabajan los técnicos lejos está de ser óptima y no tiene relación directa con la prioridad declarada.

Esto no es nuevo, y es bueno recordar, en el brote de 2001, que los técnicos no tenían combustible para sus vehículos, tampoco viáticos y los que estaban en el «frente de combate» contra la aftosa comían cuando eran invitados por los productores.

 

Cómodo

De parte de los productores también se ha notado que la guardia se había bajado, y si bien no quedan aquellos ganaderos que otrora enterraban las vacunas, sí se ve en el campo un retraso para cumplir con la norma, se vacuna más cuando queda bien que en las fechas establecidas, la falta de control oficial lo permite.

Además se ha caído en la costumbre de que un productor, «viene con un papel y levanta vacuna para todo el barrio, con los números de Dicose anotados», contó un funcionario a LA REPUBLICA, lo que se tratará de corregir, y dar mayor formalidad.

 

Talón de Aquiles

Uno de los temas, que los técnicos consideran como el Talón de Aquiles de la vacunación es en los predios forestales, donde la norma obliga a que un veterinario privado certifique la vacunación de los animales que pastan dentro de la forestación, pero en la práctica esto es complicado de controlar, ya que muchas veces el dueño de la forestación no se puede ubicar, son sociedades anónimas, y hay varios dueños del ganado que está a pastoreo en grandes extensiones de bosque.

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