Exoneración impositiva y el deporte
Un informe realizado por Agustín Amonte del estudio Ferrere destacó un caso por el cual se confirma que impositivamente, el deporte sigue exonerado.
Todo comenzó cuando un gimnasio se propuso formar un grupo de socios para correr las maratones que se organizan en primavera y verano en Montevideo, Punta del Este y Piriápolis. Como el número de inscriptos fue alto, decidieron comprar nuevos equipos para entrenar bajo techo los días fríos. Así, se dedicaron a la búsqueda de cintas caminadoras, bicicletas fijas y otros aparatos de gimnasia.
Los dueños del gimnasio se asesoraron. Según los expertos, los mejores equipos para entrenar se encontraban en Argentina, por lo que decidieron importarlos.
Siempre se ha considerado que las instituciones deportivas están exoneradas de impuestos, ya que son centros de enseñanza (enseñanza física).
Según sigue relatando Amonte, el gimnasio, que ya estaba reconocido como una institución exonerada de impuestos, decidió tramitar la exoneración para la importación de los aparatos de gimnasia.
Los dueños del gimnasio se presentaron ante el Ministerio de Economía para que éste declarara a la importación exonerada de impuestos. El MEF explicó que como el gimnasio estaba organizado bajo la forma de sociedad comercial, por lo tanto no estaban amparados por la exoneración constitucional. Los propietarios del gimnasio acudieron a la Justicia.
La institución era de enseñanza física, que cumplía con todos los requisitos para gozar de la exoneración de impuestos. Para llegar a esta conclusión, tuvo en cuenta que reiterados informes hechos por el propio MEF consideraban que correspondía la exoneración. Finalmente llegaron los equipos y libres de impuestos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad