El Instituto de Economía presentó sus proyecciones de aquí a 2004

El desempleo permanecerá estable este año con una baja del salario real

El economista Fernando Antía, coordinador del Area de Coyuntura del Instituto, entendió que es posible alcanzar un modesto aumento del Producto Bruto Interno (PBI) de 1,5%, impulsado fundamentalmente por un crecimiento en las exportaciones de bienes y servicios de 5% y un aumento leve de la inversión en 2%.

«El crecimiento de las exportaciones se explicaría por un incremento de la demanda externa, un aumento en la oferta agropecuaria y una mejora de la competitividad. Por su parte, el incremento en las inversiones se explicaría por un aumento de la inversión pública, la ejecución de grandes emprendimientos y la inversión en maquinaria y equipos quizás se reactive levemente», según amnifestó.

El economista consideró que el aumento del consumo sería «mínimo, casi inexistente». «Los efectos positivos derivarían sobre el consumo formal y la disminución de la incertidumbre de la economía argentina y su virtual efecto favorable en la economía nacional. En cambio, otras fuerzas mantendrán deprimido el consumo: reducción del consumo del sector público, disminución de salarios y pasividades y alto endeudamiento de las familias».

En el sector externo «estamos pensando que las exportaciones y las importaciones aumentarían 7% y 5% respectivamente, provocando una leve reducción en el déficit en cuenta corriente de 3% a 2,8% del PBI». Por su parte, el desempleo permanecería incambiado (13,5%) y los salarios y pasividades reales bajarían un 1%, «en parte por la política salarial restrictiva del sector público y la reducción de costos del sector privado».

La inflación minorista será similar a la del año pasado (5%) y la mayorista (9%) aunque no se descarta una leve aceleración en los precios. «Se produciría un aumento en los precios de los productos agropecuarios y de la presión tributaria y un moderado incremento de los bienes no transables».

En materia de finanzas públicas –uno de los principales problemas del equipo económico–, el economista indicó que el déficit fiscal se reduciría en el transcurso del año y se ubicaría en 2,7% del PBI. «Prevemos una mejora de la recaudación como consecuencia del aumento de la presión tributaria, la mínima recuperación de la actividad interna y el combate al contrabando. En tanto, las empresas públicas mejorarán sus resultados debido a la baja del petróleo. Finalmente, en el mercado financiero se produciría una leve reducción de las tasas de interés y aumentarían los depósitos y créditos en el sector privado», concluyó Antía.

 

Uruguay 2002-2004

Utilizando como supuestos un crecimiento mundial en términos similares a los 90, que no se produciría un crack en el mercado de valores de Estados Unidos y éste volvería a crecer moderadamente (3%), un posible efecto positivo de la aftosa y «vaca loca» en la demanda de bienes agropecuarios y una mejora paulatina de las economías de Argentina y Brasil, el economista consideró que la economía uruguaya crecería entre 3 y 4% en el período 2002-2003. «Se apoyaría en la expansión de las exportaciones de bienes y servicios y en la inversión. El consumo privado crecería menos que los otros componentes de la demanda final y a pesar del crecimiento del producto el desempleo se mantendría en niveles elevados», explicó. Sin embargo, las perspectivas para 2004 generan «mayores dudas» con respecto al desempeño de la economía nacional. El documento advierte que » 2004 es año electoral, lo que determinaría efectos contradictorios: influencia positiva sobre el crecimiento económico propia del ciclo político e influencia negativa por un aumento de la incertidumbre, y existe descordinación de los ciclos políticos entre Uruguay y los países vecinos».

 

El mundo y la región

El informe sostiene que la economía internacional se desacelerará como consecuencia del «aterrizaje algo brusco, pero sin recesión» de la economía de los Estados Unidos.

No obstante, Uruguay recibirá influencias favorables: moderado incremento de los precios de las materías primas agropecuarías; disminución del precio del petróleo, reducción de las tasas de interés y una moderada apreciación del euro.

El crecimiento de Brasil (4,5%), la estabilidad del tipo de cambio real bilateral, el crecimiento del consumo de bienes no durables, el levantamiento de las trabas a las exportaciones uruguayas (arroz y lácteos) y la entrada en vigencia de la política automotriz común del Mercosur, permitirá una mejora de la situación de Uruguay.

Antía sostiene que el efecto sobre la economía nacional será favorable, en el caso de Argentina, si ésta no impone trabas paraarancelarias, mantiene la convertibilidad y la economía se reactiva en el transcurso del año.

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