Es imperioso que los jóvenes tomen la posta productiva
La falta de oportunidades para los jóvenes en el medio rural de Uruguay es una realidad que tiene su arraigo cultural fuerte en el hecho de que los empresarios rurales mantienen su empresa hasta que no pueden más. De ese modo el recambio se genera a muy alta edad, o incluso sólo luego de la muerte del «jefe de familia». Así lo explicó el directivo de Conaprole Alvaro Lapido, en ocasión de la presentación de un grupo de cuarenta jóvenes hijos de tamberos que ha desarrollado diversas actividades y se ha consolidado, en los últimos dos años, coordinado por las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF).
El recambio generacional es muy lento y complicado en nuestro país; no acontece lo mismo en otros países, como Nueva Zelanda, donde cuando el propietario del establecimiento cumple 65 años se comienza a gestar el recambio, operación que tiene un fuerte apoyo del Estado, con créditos que permiten a los hijos comprar el establecimiento familiar, contó Lapido. Agregó que para Conarpole es prioridad el trabajo con los jóvenes hijos de tamberos, ya que serán los futuros remitentes y los futuros directivos de la cooperativa.
Proclama
Valeria Hernández contó que los integrantes del grupo de jóvenes de Conaprole han nacido y se han criado al pie de la vaca y que su contacto con el tambo les permite conocer a fondo el rubro lechero.
En la última actividad del grupo, realizada en Paso Severino, los jóvenes elaboraron una proclama que destaca la falta de oportunidades que tienen para acceder a créditos y a tierra, en definitiva para comenzar su propia ruta en el ámbito productivo del tambo.
El documento analiza las limitantes internas del sector y destaca que la capacitación es uno de los temas centrales para que el recambio genere un salto cualitativo en el rubro.
Hernández destacó que el tambo es una actividad que es motor de desarrollo pero eso muchas veces no es valorado.
Recambio generacional
Este año Conaprole cumple 75 años y en cierto modo está por entrar al ruedo entre la tercera y cuarta generación de tamberos.
Wilson Cabrera, directivo de la cooperativa lechera, dijo que los jóvenes van a tener el respaldo de la cooperativa ya que el recambio generacional es clave para enfrentar un futuro que tiene desafíos continuos para los que los tamberos jóvenes y quienes dirigirán la cooperativa en los próximos 25 años deben estar preparados.
Cabrera consideró que los jóvenes se están preparando mejor que su generación, que en cierto modo se fue preparando en la cancha misma, pero «ahora los tiempos tienen desafíos mayores en cuanto a conocimientos que hay que tener».
El directivo consideró que lo dejaba tranquilo ver la tenacidad y la fuerza de los jóvenes, y aseguró que son la clave del futuro de Conaprole.
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