Escrito por: Melo

–¿Por qué una “Ley de Pasto y Agua”?
–El planteo no es nuevo, revisando antecedentes legislativos nos encontramos con leyes que buscaban este objetivo desde el año 1957, con la creación de una Comisión de Desarrollo Ganadero que después dio lugar a la creación del Plan Agropecuario. Existe la necesidad de incrementar los procreos en la ganaderÃa de carne y lana y de mejorar los Ãndices de extracción. Hoy lo que buscamos es crear un instrumento sencillo que permita lograr esos objetivos.
–¿Cuál es la razón de que este enfoque prioriza la ganaderÃa?
–La ganaderÃa de carne y lana ocupa más de 14 millones de hectáreas de pastoreo de un total de algo menos de 16 millones de hectáreas totales, alrededor del 90 por ciento del área productiva del paÃs. Se especializan en la producción de carne y lana 28 mil explotaciones en un total de 48 mil. De manera que una ley que beneficie a este sector estará llegando a la inmensa mayorÃa de la agropecuaria nacional, con los efectos que eso tiene sobre la producción del paÃs, las exportaciones y la vida de los productores y de las ciudades del interior, que en su inmensa mayorÃa dependen del campo. Si a eso le agregamos la particular situación coyuntural de la sequÃa y el déficit forrajero que se genera, creemos que justifica sobradamente preocuparse por el tema.
–¿Cuál es la idea básica del proyecto de ley ?
–Es generar medidas de fomento del mejoramiento forrajero extensivo, mejorar las condiciones de manejo del pastoreo, mediante subdivisiones, aguadas, etcétera, mejoras en el manejo del rodeos de recrÃa, conjuntamente con el asesoramiento técnico grupal, similar a la experiencia CREA o Pronadega, en forma generalizada. Creemos que es posible incorporar al mejoramiento dos millones de hectáreas en un corto plazo. Con una inversión del orden de 150 millones de dólares en cinco años se estarÃa generando un incremento de las exportaciones de U$S 350 millones por un año.
–¿Cómo llegarÃa este beneficio al productor?
–Para comprenderlo a grosso modo, diremos que actuarÃa en forma similar a la Ley Forestal: los productores que se interesen en incorporarse tendrÃan que cumplir determinados requisitos, integrarse a un grupo de asistencia técnica que podrÃa financiarse por el propio proyecto, elaborar el proyecto de inversiones para el predio individualmente, proyecto que deberá ser sustentable; contar con el aval y la responsabilidad del seguimiento de las inversiones, reunidos esos requisitos se le darÃa el financiamiento de largo plazo y con una baja tasa de interés.
–¿Cómo se financia esta ley?
–Por el impacto social y económico que perfectamente podrÃa financiarse con recursos nacionales. No obstante, creemos perfectamente que se obtendrÃan créditos de organismos internacionales como el BID para emprendimientos de este tipo. Hoy existen varios programas del MGAP con financiamientos millonarios en dólares y de cuyo impacto existen muchas dudas. Estamos convencidos que si no existe un fuerte apoyo desde el Estado, será totalmente imposible realizar las inversiones que el campo requiere y si no se hacen inversiones será más aguda aún la crisis y la fundición de los genuinos productores rurales.
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