Impuestos a la renta y a la propiedad ganan terreno
La Dirección General Impositiva presentó un completo informe sobre el Balance de su accionar durante el pasado año 2009. En lo que respecta a la estructura de la recaudación, se advierte que ésta es altamente concentrada. El 97,5% de los ingresos corresponde a la recaudación obtenida a través de 9 impuestos, focalizados en las bases imponibles habituales en la mayoría de los sistemas tributarios: consumo, renta y propiedad. Si se deja de lado los ingresos obtenidos por multas, recargos y convenios de financiación, esta concentración asciende a 98,7%.
Cambios
Los impuestos al consumo siguen siendo la principal fuente de ingresos, no obstante, en estos últimos años los impuestos a la renta y a la propiedad han ido ganando participación en desmedro de los primeros, hecho que se explica por los cambios establecidos por el Nuevo Sistema Tributario.
Recaudación
En cuanto a la variación de la recaudación, respecto al año anterior, el resultado global muestra un crecimiento real de 2,6% en la recaudación bruta y de 2,1% en la recaudación neta de devoluciones de impuestos. Estas variaciones serían semejantes o ligeramente superiores al crecimiento de la actividad económica proyectado para 2009 (las cifras definitivas recién se conocerán en marzo de 2010).
Cambios normativos
Entre los más importantes, se encuentra el régimen de promoción de inversiones, que supone beneficios fiscales importantes, principalmente en el IRAE, para las empresas que se acogen a ese mecanismo al momento de iniciar un proyecto de inversión.
Cambios en el IRPF
Otro cambio importante en términos de recaudación refiere a las modificaciones introducidas en el IRPF en setiembre de 2008 (aumento del mínimo no imponible, aumento en las deducciones admitidas) y a la eliminación del cómputo de las pasividades para el cálculo de ese impuesto junto con la creación del IASS. Estas modificaciones afectaron negativamente la recaudación de los últimos meses de 2008, mientras que en 2009 el efecto negativo de estos cambios comprendió a la recaudación de todo el año. Por consiguiente, al comparar un año con otro debe ser tenido en cuenta el efecto diferencial provocado por las mismas.
Más eficiencia
Si se consideran estos ajustes, la recaudación de la DGI habría crecido a una tasa dos o más veces superior a la tasa de crecimiento esperada de la actividad económica. Este crecimiento diferencial de la recaudación respecto de la actividad económica es una manifestación del efecto positivo que el desempeño de la DGI produce sobre los ingresos fiscales.
IRPF e IASS
En el caso del IRPF y del IASS, la variación de la recaudación 2008-2009, los cambios normativos ocurridos con estos impuestos, que afectaron diferencialmente a la recaudación. Por esta razón, la recaudación del IRPF 2009 no puede compararse por sí sola contra la del IRPF en 2008, y lo mismo ocurre con el IASS.
En la categoría II del IRPF, que grava a las rentas del trabajo dentro y fuera de la relación de dependencia, y gravó también a las pasividades hasta la eliminación del cómputo de estas rentas con la creación del IASS, la cantidad de personas que durante 2008 percibió rentas computables para el impuesto fue de 1.779.575.
De éstas, el IRPF alcanzó a 511.646, es decir, el 28,8% debió pagar el impuesto.
El 82% de las personas que le correspondía pagar el IRPF no debieron presentar declaración jurada.
En el caso del IASS, la cantidad de personas que durante 2008 percibieron rentas computables para el impuesto (pasividades) fue de 617.382. De ese total, solamente el 15% debió pagar el impuesto (92.796 personas). Se concluye que, el 86% de las personas que les correspondía pagar el IASS, no debieron presentar declaración jurada.
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