LOS BANCOS SON INTOCABLES

Alguien bastante lúcido escribió hace 100 años que el sistema capitalista en el que vivimos entraba en una nueva fase, superior, en la que predominaría el sistema financiero sobre el productivo y los capitales y la especulación pasarían a ser la columna vertebral del funcionamiento del sistema en el mundo.

Pues bien, el esperado discurso del presidente de los Estados Unidos, en el que se preveían fuertes restricciones a las denominadas «libertades» del mercado «con que se debe mover el sistema financiero», no concretó lo esperado.

Solo con el anuncio había descendido el precio de varios «comodities» (el petróleo, por supuesto) y las bolsas de valores estuvieron durante tres o cuatro días como «sordo en tiroteo».

Sin embargo, ayer el West Texas aumentó su cotización en Nueva York, ya que Obama calmó las preocupaciones del «mercado» acerca de los planes para limitar los riesgos de los bancos, pues no reveló medidas concretas.

El mercado especulador financiero también se apoya en el hecho de que la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos dejó las tasas de interés sin cambios cerca del cero por ciento para favorecer la recuperación económica a la luz del elevado desempleo en el país.

A la luz de estos hechos parecería que «los mercados» ya se olvidaron de su responsabilidad en la crisis mundial de la cual aún no se ha salido.

Tan crítico ha sido el panorama que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió el martes que la «actividad bancaria no tiene como fin la especulación».

La semana pasada, Obama había anunciado que planeaba nuevas medidas estrictas que podrían dividir a los grandes bancos, lo que provocó ventas de acciones financieras porque los inversores temían que eso disminuiría las utilidades de las entidades y abriría las puertas a una mayor intervención estatal en el negocio.

Ello motivó a que los grandes banqueros, reunidos en Davos, criticaran su política por considerarla intervencionista. La adjetivación fue el gran argumento que pudieron esgrimir ante los anuncios del presidente de EEUU.

Con todo, Obama priorizó la creación de empleos y dijo que él trabajaría para sacar al país del «enorme agujero fiscal». Una salida correcta, de carácter popular, Bush no la hubiera encarado nunca, pero solamente centrándose en crear empleos no le alcanzará, tendrá, aunque sea tímidamente, que comenzar a restringir a los «reyes del libertinaje». Con todo al priorizar el empleo, Obama dio un espaldarazo a la producción que derivó en un aumento del precio del crudo, que habrá que ver si se mantiene en esa tendencia estimulado por el apoyo al sector empresarial.

Algunos analistas, de los que en EEUU sobran, consideraron que restringir la actividad bancaria implicaría aumentar el desempleo, al revés de lo que cualquiera que no estuviera «ideologizado» podría concluir. Salvando las distancias, lo que se hizo acá y en otros países de la región fue priorizar el empleo para fortalecer un mercado que asegurara demanda a la producción.

No parece que lo que Obama plantea como restricciones a los bancos tenga mucho que ver con el desempleo, sino más bien lo que busca es evitar la formación de nuevas burbujas, de las que son especialistas en crear «los mercados» y que cuando revientan, dejan el tendal.

Claro que los «analistas» no lo entienden, para ellos solo existe la especulación.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje