Las lluvias pasaron y ocasionaron severas pérdidas en el medio rural
Si bien las precipitaciones no causaron los mismos destrozos del temporal de octubre del año pasado cuando el viento y el granizo azotó intensamente los cultivos, «éste puede ser el principio de otro invierno lluvioso», dijo el presidente de la Comisión Nacional Fomento Rural (CNFR) Fernando López.
Los departamentos de San José, Canelones y Colonia fueron los más afectados en la recolección de uva, lechuga, acelga, papas, entre otros cultivos. «En los viñedos faltaba la recolección de un 15%, los cultivos de hojas fueron dañados, las papas tuvieron excesos de agua y se dificultó el laboreo de tierras», sostuvo el dirigente rural.
Una de la principales diferencias con el temporal del año 2000, fue que «la mayor parte de la producción ya se había levantado, no hubo fuertes vientos, ni piedras, pero los 200 milímetros caídos perjudicaron fuertemente a los productores y rompió la caminería», comentó.
Lopez explicó a LA REPUBLICA que las pérdidas no fueron similares a las ocasionadas por las lluvias de octubre de 2000, pero igualmente golpearon a los granjeros de la zona sur del país.
Por su parte, el dirigente de la Asociación Fomento y Defensa Agrícola de Juanicó (Afdaj), Heber Britos, indicó que el exceso de lluvia «provocó una serie de enfermedades en la zanahoria y boniatos que se terminan pudriendo».
El productor canario dijo que las dificultades climáticas y especialmente el último aumento de los combustibles decretado por el Poder Ejecutivo no permiten una recuperación en el sector agropecuario, aunque consideró positiva la medida de aplicar un impuesto del 3% a los productos importados, aunque dijo que esta medida «llegó siete años tarde». No obstante, criticó la gestión del gobierno y dijo que mientras hay 120 mil funcionarios en el conjunto de la administración pública, sólo 42 mil productores (tamberos, granjeros, agricultores y ganaderos) sobreviven en el país. En 20 años desaparecieron 30 mil productores y en 1990 había 51 mil en todo el país, opinó. Para el productor de Canelones «hoy vale menos la producción de un litro de leche que una botella de agua. Vendemos el kilo de manzanas a 2,20 pesos y los supermecados lo comercializan a 16 pesos. En tanto, el productor vende una lechuga a $ 2,50 y los consumidores la compran a $ 14″.
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