Escrito por: Gerardo Gadea - Ex subsecretario de Industria
Hay tres medidas de política industrial que deberemos instrumentar en un próximo periodo de gobierno que profundizan la construcción del Uruguay Productivo.
Primero. Los reintegros de exportación hoy se otorgan a una tasa del 2% del valor JOB y en algunos casos específicos el 2,5% o el 10% (industria automotriz), sin tomar en cuenta el valor agregado que se le incorpora. Es necesario que los reintegros se otorguen en función del valor agregado que la empresa incorpora, de modo de premiar a las empresas que incorporan mayor valor a nuestra producción. Esto puede ser calculado en función de varios parámetros como la cantidad de trabajadores empleados, la aplicación de innovación y tecnología, los bienes que se agregan, etcétera, y que deberán estar en consonancia con las políticas industriales que el país ha definido. Naturalmente siempre respetando los derechos ya adquiridos, contemplando las situaciones ya generadas con períodos de transición de forma de no afectar un valor muy preciado que hemos ido construyendo que es la seguridad jurídica.
Segundo. Crear un potente programa de desarrollo de proveedores. El modelo de sustitución de importaciones fue de otro contexto y terminó colapsando en Uruguay. En el otro extremo el modelo neoliberal de ingreso indiscriminado de productos sin medir consecuencias también fracasó. Ambos modelos tuvieron los mismos protagonistas. Nuestro modelo es el de sustitución eficiente de proveedores nacionales por proveedores importados. Quiere decir que mediante programas de proveedores seamos capaces de ayudar a nuestras pequeñas y medianas empresas a crearles mejores condiciones de competitividad, de modo de captar más mano de obra nacional, más industria nacional y más desarrollo local. No sustituyendo artificialmente, como se hizo en el pasado, ni dejándolas abandonadas a su suerte, sino apoyándolas para superar a las empresas del exterior en todos los rubros en los cuales Uruguay tiene capacidades nacionales.
Tercero. El reclamo de algunas cámaras empresariales de que se exonere de aportes patronales a la industria es un tema a estudiar. Para empezar, debemos decir que la reforma tributaria eliminó las distorsiones y agujeros del sistema. No es cierto que le hayan quitado este beneficio a la industria, porque junto con esta medida se baja el IRAE al 25% y se crearon estímulos a la producción como el país no había conocido. Sin embargo, analizar caso por caso la alternativa de financiar o exonerar los aportes patronales en diversas actividades industriales no a todas ni al barrer siempre que aporte a sectores en dificultades es una medida a estudiar. Un caso muy claro es el de la industria de la vestimenta.
Muchas de estas medidas han comenzado en este primer gobierno frenteamplista, pero deberán implementarse y verse sus resultados concretos en el próximo quinquenio. Con éstas y la aplicación de medidas activas en las cadenas productivas estratégicas daremos un salto cualitativo fundamental en la construcción del Uruguay Productivo.
Más industria nacional es más y mejor empleo. Es más y mejor calidad de vida para nuestra gente.
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