Inflación proyectada de noviembre sería tan sólo de 0,1%
El rango de variación de las expectativas sobre la suba de precios fluctúa desde un máximo de 0,8% a un mínimo de deflación de 0,2%. La encuesta mensual del BCU indica que la inflación anual esperada para este año es de 5,9%.
Esta previsión ubica las expectativas de los diferentes agentes consultados dentro del rango meta esperado por la conducción económica del gobierno. Por otra parte, las estimaciones de inflación esperada para el año que viene se ubican en 6,4%. Según los analistas consultados por el BCU, la variaciones de las estimaciones para el año 2010 varían desde un mínimo de 5,5% a un máximo de 8,54%.
Tendencia positiva
Las tendencias de mediano plazo han mostrado un paulatino descenso de la pauta inflacionaria, lo que ha permitido apuntalar el virtuoso proceso de recuperación del poder adquisitivo de los hogares con ingresos fijos. La sana combinación de los ajustes salariales periódicos emanados de los consejos de salarios, junto a una economía en expansión (incluso a pesar de la crisis global) y la contención de la inflación han permitido consolidar el proceso de mejora de la capacidad de compra de las familias asalariadas. Concomitantemente, esa mayor capacidad de gasto ha sido una de los pilares de la permanencia del nivel de actividad general de economía y la disminución del desempleo que se ha verificado del 2005 a esta parte.
Con ojos bien abiertos
No obstante estas tendencias descendentes en la pauta inflacionaria, para lo cual ha colaborado la baja del dólar, todavía es foco de atención de la autoridad económica. En particular la cercanía de la zafra navideña donde se genera una expansión de la demanda, puede provocar conductas abusivas por los fijadores de precios, por lo cual es necesario mantener una férrea observancia sobre el proceso de formación de precios. Por otra parte, algunas inclemencias naturales han afectado las cosechas de algunas frutas y verduras que tienen impacto directo sobre el índice de precios al consumo.
Astros alineados
Más allá de estos factores puntuales, cabe destacar «la alineación de astros» que se verifica en cuanto a las expectativas de los agentes privados en consonancia con las metas oficiales, es síntoma inequívoco de la confianza reinante en el sistema. Esta confluencia de expectativas es un elemento clave para garantizar un escenario futuro de estabilidad macroeconómica y expansión de la actividad y el consumo, condiciones necesarias para que la inversión siga creciendo como lo ha venido haciendo, incluso cuando las incertidumbres foráneas arreciaban.
Ruido electoral y expectativas
Otro aspecto nada menor que surge de la encuesta de expectativas, y de la alineación astral antes aludida, es observar que las opiniones en materias tan sensibles se han aislado, por suerte, del ruido electoral. Ya sea producto de la asunción de una conciencia social de carácter superior, o por la contundencia de los datos económicos que muestran un marcado repunte de la actividad, las expectativas privadas han eliminado el sesgo electoral que habían caracterizado algunos informes previos. En hora buena.
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