Una guerra comercial está en el horizonte
«Todas las partes saben que les haría mucho daños si (las tensiones) se volviesen incontrolables», subraya David Cohen, director de previsiones para Asia, del gabinete de análisis Action Economics de Singapur.
«Una guerra comercial chinoestadounidense es improbable», agrega Ren Xianfang, de la firma IHS Global Insight.
Sin embargo, el analista alude en una nota de riesgo a «una escalada de conflictos entre China y los otros países», dado que Pekín «recurre a las medidas de represalia».
El presidente estadounidense Barack Obama debe llegar el domingo a Pekín para su primera visita de Estado a China.
Viaja en «un momento interesante y tal vez no sea una coincidencia», afirma Cohen.
Estados Unidos confirmó el 5 de noviembre que impondrá aranceles a tubos de acero chinos utilizados en la industria petrolera. Al día siguiente, Pekín lanzaba una investigación antidumping y antisubvenciones para las importaciones de vehículos estadounidenses, a la que ya se había hecho alusión a raíz de una medida estadounidense contra los neumáticos chinos que, según los analistas, desató las tensiones.
Pese a las advertencias de Pekín, Estados Unidos decidió en setiembre imponer derechos de aduana adicionales a los neumáticos chinos, aplicando por primera vez una cláusula de protección contra las importaciones chinas, que existía desde hacía varios años en la ley norteamericana.
«El anuncio (por China) de una investigación sobre los vehículos estadounidenses importados llegó justo después de los neumáticos», señala Sun Zhongtao, profesor de estrategia internacional de la Escuela Central del Partido, en Pekín.
«Con esto se dice a Estados Unidos que no debería recurrir a medidas proteccionistas discriminatorias contra China. (…) Es un mensaje a Estados Unidos para que lo tomen en serio», agrega.
La investigación china es simbólica, ya que afecta apenas a unas decenas de miles de autos, a diferencia de las medidas contra los neumáticos, que podrían dar al traste con 100.000 empleos en China y costar mil millones de dólares a la industria, según los expertos.
China no dudó en acudir a la Organización Mundial de Comercio (OMC) denunciando una medida «abusiva». En total en el seno de la OMC, organización en la que entró a finales de 2001, Pekín ha presentado seis demandas y es objeto de otras 17.
Pese a las garantías de sus socios, China teme ser víctima del proteccionismo de los países debilitados por la crisis económica mundial.
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