La aftosa sigue avanzando y llegó a un campo del príncipe Carlos
(Reuters)
La crisis por la fiebre aftosa en Gran Bretaña se propagó ayer internamente y en el exterior, luego que Francia prohibió las exportaciones de animales en riesgo, otros países de Europa analizan sus datos y naciones de Asia recortaron las importaciones de cárnicos europeos. En Gran Bretaña, la Unión Nacional de Agricultores habló de un posible «escenario dantesco», al divulgarse la noticia de que la enfermedad había sido localizada en una granja del suroeste de Inglaterra propiedad del príncipe Carlos.
Francia, que durante el fin de semana encontró rastros de la enfermedad en ovinos británicos destazados y en dos reses francesas que entraron en contacto con ellos, también suspendió el transporte de todo tipo de ungulados, excepto el que se dirige hacia los mataderos, durante las próximas dos semanas. «Hay un potencial de riesgo considerable», dijo el ministro de Agricultura, Jean Glavany. «Eso sería una nueva tragedia para los agricultores franceses».
Por su parte, Italia instará hoy a la Unión Europea a cerrar las fronteras nacionales a las importaciones y exportaciones de animales vivos susceptibles de contraer la enfermedad.
El ministro italiano de Agricultura, Alfonso Pecoraro Scanio, dijo que Italia hará el pedido durante la reunión en Bruselas del Comité Veterinario Permanente de Europa.
Sin embargo, pruebas realizadas sobre animales en Francia, Dinamarca y Bélgica dieron resultados negativos, lo que significa que ningún caso de alto contagio ha sido confirmado en animales vivos en Europa continental.
El número de sitios donde se ha confirmado el contagio en Gran Bretaña, que ha sacrificado 67.000 reses en un intento desesperado de erradicar el mal, subió a 71.
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