Déficit fiscal será mayor a U$S 750:
En ese sentido, Olesker, calificó como «alto y muy importante» el deterioro de las finanzas públicas al cierre de 1999, al tiempo que cuestionó la viabilidad económica del programa del próximo gobierno encabezado por Jorge Batlle, aunque hasta el momento «no conocemos el programa y las medidas».
En este escenario -continuó el economista- «no descartamos la posibilidad de un ajuste fiscal o un cambio en la política cambiaria con una devaluación de la moneda».
Olesker sostuvo que las declaraciones de Mosca «reconocen la necesidad de una reestructura a fondo de los gastos del Estado» y a su vez «es el reconocimiento que a la población se le escondió información, porque esta no puede cambiar en dos meses».
Caída del PBI
La economía uruguaya habría caído 3,0 por ciento en 1999, un punto porcentual más de lo previsto por el gobierno hasta fines del año pasado. «Venimos de un 1999 donde debimos enfrentar una coyuntura muy difícil, con una caída del PBI (Producto Bruto Interno) del orden del 3,0 por ciento y una disminución del ingreso nacional mayor al 5,0 por ciento», dijo el ministro Mosca en una entrevista con el semanario Búsqueda.
El Banco Central de Uruguay (BCU) aún no difundió las cifras oficiales de la evolución de la economía en el último trimestre de 1999, año en que el país fue duramente golpeado por la devaluación de la moneda brasileña, el real, que estalló en enero. En las últimas cifras difundidas en enero y que corresponden al año móvil que culminó en setiembre, el déficit fiscal fue de 676 millones de dólares.
Mosca, quien dejará su cargo el 1 de marzo cuando el presidente Julio Sanguinetti transfiera el mando al mandatario electo, Jorge Batlle, sostuvo que el déficit fiscal rondará el 3,5 por ciento del PBI, un 0,5 por ciento más de lo previsto. Las cifras originales acordadas en un programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que fue corregido a medida que Uruguay recibía el impacto de la crisis brasileña. Hasta ese momento las previsiones del equipo económico manejaban una caída de la economía de 2,0 por ciento, un déficit de entre 2,5 y 3,0 por ciento y una inflación de 4,0 a 6,0 por ciento. En relación al último indicador, la meta de inflación fue cumplida, al finalizar el año con 4,17 por ciento.
En el mayor déficit influyeron, según Mosca, la caída en la recaudación impositiva por la crisis brasileña así como los gastos extraordinarios entre los que se incluyen las deudas del Ministerio de Salud, los juicios perdidos por la administración de gobierno y las elecciones nacionales, que se realizaron en octubre y noviembre pasado.
En 1998 el déficit fue de 0,8 por ciento del PBI y la economía creció 4,5 por ciento. Para 2000, el déficit bajaría a 2,0 por ciento del PBI, pero el nuevo gobierno «dispondrá de escasos márgenes para reducir tributos en el corto plazo que permitan mejorar la competitividad de la economía», añadió el ministro.
Este es el principal reclamo de los sectores industrial y agropecuario, cuya producción es la base de la oferta exportable del país, encabezada por carne vacuna, lanas y lácteos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad