BROU no tuvo flexibilidad
José Pedro Núñez comentó que los productores que remiten más de 1.500 litros diarios, no fueron contemplados en el subsidio para paliar los efectos de la sequía, y tampoco tuvieron un línea de crédito útil de parte del Banco de la República. Cabe recordar que el propio ministro de Agricultura y Pesca, el ing. Ernesto Agazzi pidió a los tamberos que insistieran frente a los gerentes del BROU ya que había acuerdo para que las líneas de crédito fueran lo más flexible posible. Núñez contó que en los hechos no se percibió esa postura, por ejemplo, dijo, que «sólo se autorizaban créditos para hacer pasturas, muchos tamberos necesitaban dinero para financiar la logística de reservas de comida, y no se brindaba».
Sobre la creación del fideicomiso que solicitó la Asociación Nacional de Productores de Leche, Núñez contó que uno de los puntos más complicados es que los tamberos entrarían obligados al crédito, no se deja opción al productor y la baja acogida que han tenido los otros instrumentos financieros ofrecidos puede marcar que en realidad no exista tal voluntad en muchos de los empresarios. En otras palabras entrarían en el sistema tamberos que tengan otra estrategia para salir de la crisis, que lejos de estar arruinados pueden tomar otros caminos productivos que parecen más seguros en este momento, como la agricultura y que quieran bajar la producción láctea a un menor nivel, hasta que se vean señales más claras en el mercado de lácteos, que dijo Núñez, «está muy complicado, con lo que hace Fonterra en sus licitaciones, por ejemplo».
Otra idea
Para la IPL es vital que el productor pueda contar con una salida menos complicada que el del fideicomiso, en este aspecto contó que la Corporación para el Desarrollo tiene 15 millones de dólares disponibles, créditos que no se utilizaron. Esa cifra alcanzaría para abatir la deuda total que tienen que pagar los tamberos en la ya cercana primavera. Si las industrias se interesaran en esta solución, los tamberos podrían cobrar el total de la leche, durante un tiempo de gracia que debería durar hasta que pase la crisis del sector. En este caso el productor tiene la decisión de su empresa en sus manos ya que sigue teniendo la chance de apretarse el cinto y pagar en esta primavera.
Núñez coincidió con la visión de que la salida a la crisis es urgente, en este sentido reiteró que en este momento se han abierto las reservas para la semilla para los cultivos de verano y que en Prolesa, prácticamente no se ha inscripto nadie.
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