Conaprole. Sus exportaciones están trancadas

La "guerra" brasileña de lácteos continúa

El gobierno continúa adelante con las negociaciones con Brasil para intentar destrancar las exportaciones de lácteos hacia ese país, en medio de una solicitud del país norteño para subir el arancel externo común para estos productos. Parece que la leche, después de los neumáticos recauchutados, se ha convertido en un nuevo medio de litigio para que países del Mercosur marquen su supremacía al interior.

En este sentido, a fines de la semana pasada se efectuó una reunión entre integrantes del Ministerio de Ganadería y del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y del de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento de Brasil, buscando avanzar en las negociaciones, que están causándole perjuicios a las exportaciones, especialmente las de Conaprole.

Esta empresa tiene trancada la venta de US$ 22 millones hacia el vecino país. La situación no significa un desbalance en el presupuesto general de la empresa, según reconocen sus directivos. No obstante, si a eso se le suma una constante baja en el precio de los lácteos a nivel mundial, como se viene registrando, el futuro podría ser más incierto. Brasil representa para Conaprole el 20% de sus exportaciones.

Desde inicios de 2009 el precio de la leche en Brasil comenzó a elevarse, entre otras razones por un mayor consumo, lo que llevó a ese país a ser una plaza cada vez más atractiva.

Pero Argentina comenzó a incrementar sus ventas con ese destino y de manera importante, lo que llevó a protestas por parte de productores brasileños. Si bien no se mencionaba a Uruguay en las conversaciones entre industriales regionales, sin duda que nuestro país también estaba en la mira. Por los acuerdos del Mercosur, cuando se exportan lácteos a Brasil las licencias son automáticas, o sea que no hay que hacer mayores trámites, pero la semana pasada la Cámara brasileña de Comercio Exterior (Camex) formalizó en los papeles lo que ya estaba pasando y decidió someter las importaciones de lácteos uruguayos a las licencias especiales.

Debido a eso comenzaron a enlentecerse las exportaciones. Desde Brasil las solicitudes de leche en polvo a Uruguay se estima están ubicadas en 14 mil toneladas, de las cuales las ventas de Conaprole no superan a esta altura las 4 mil toneladas.

En el caso de Argentina, ese país llegó a un acuerdo con una reducción de venta de 3 mil toneladas por mes.

El secretario ejecutivo del Sindicato de Industrias Lácteas de Río Grande del Sur (Sindilat), Darlan Palharini, dijo que esta acción «no es una barrera, pero tenemos que tener competitividad para hacer frente a los productos importados», informó «Correio do Povo».

Desde hace semanas hay partidas de leche en polvo para exportar a Brasil trancadas por la falta de emisión de los certificados.

Dentro de los tantos argumentos que manejan los productores brasileños se encuentra que Uruguay triangula leche en polvo, lo cual es totalmente falso, ya que el país no importa este producto. El que sí podría estar haciéndolo es Brasil, que importa leche en polvo desde Uruguay, Argentina y Polonia, y exporta el producto a Venezuela a un precio mucho más elevado.

El precio de venta por tonelada, promedio al que Brasil le está vendiendo leche en polvo a Venezuela es de US$ 4.000, un precio sustancialmente más alto que el de Uruguay.

Toda esta discusión se da en momentos en que Brasil propone dentro del Mercosur elevar el Arancel Externo Común para la importación de lácteos del 14% al 27%. Esta última tasa es la que aplica Brasil a la importación de lácteos de fuera de la zona, pero ahora quiere que sean todos los países los que la apliquen.

Algunos analistas creen que la traba a las exportaciones de lácteos desde Uruguay forma parte de la estrategia brasileña para negociar la suba del arancel.

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