Crisis económica impacta en el mercado de trabajo
La información, recopilada en nueve países de la región que representan la mayor parte de la población económicamente activa, indica que al finalizar marzo el desempleo regional se situó en un nivel de 8,5 %, por encima del 7,9% del primer trimestre de 2008. Esto significa que más de un millón de personas se sumaron al desempleo en la región. Como referencia cabe consignar que el índice más reciente de desempleo en nuestro país se ubicó en 8,3%.
«Enfrentamos un escenario en el cual los datos sobre empleo y trabajo se han convertido en números detrás de los cuales están las historias reales de millones de mujeres y hombres para quienes el futuro ahora es incierto», dice el boletín conjunto de Cepal y OIT sobre «Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe: crisis y mercado del trabajo.»
Alerta
«La coyuntura actual muestra que los niveles de ocupación están empeorando», constata el documento.
En vista de los pronósticos sobre el crecimiento económico de 2009 se estima que la tasa media anual de desempleo urbano aumentará a un rango que va de un 8,7% a un 9,1%, un aumento importante frente al 7,5% registrado para 2008, cuando según las dos organizaciones la crisis le puso fin a un «ciclo positivo» de cinco años en la región.
Esto significaría que entre 2,8 y 3,9 millones de personas podrían sumarse a los 15,9 millones de personas desempleadas que había en 2008 en las zonas urbanas.
En la publicación se indica que si bien el desempleo sigue afectando de manera más intensa a las mujeres, la desaceleración económica ha impactado más en los hombres a comienzos de 2009, particularmente en las economías más grandes de la región.
Informalidad
Se espera, además, que frente a la dificultad de encontrar empleo asalariado, segmentos de la población en edad activa se incorporen a realizar actividades informales en los hogares o en trabajos por cuenta propia de escasa productividad e ingresos, con la lógica fundamental de sobrevivir.
Igualmente, en el mercado formal de trabajo se esperaría una tendencia creciente a informalizar los contratos, con la idea de reducir costos laborales. Eso traería como consecuencia una mayor precarización del empleo y desprotección social.
Es probable que en muchos hogares de menores ingresos la crisis impulse a miembros no activos a la búsqueda de empleo o a incorporarse a alguna actividad laboral, incluyendo a niños, jóvenes, mujeres o grupos de mayor edad.
Entre los hogares de ingresos medios-altos la crisis podría alentar el retiro de algunas personas del mercado laboral, hasta cuando las condiciones cambien. Durante el primer trimestre de 2009 en varios países se registró una caída de la tasa de participación, la cual limita el aumento de la tasa de desempleo abierto. De acentuarse la crisis, se espera un mayor déficit de trabajo decente con consecuencias adversas sobre los ingresos y las condiciones de vida de la población, dice el boletín.
Mejor pero no inmunes
Cepal y OIT reconocen que la región está mejor preparada para enfrentar los rigores de la crisis y que los gobiernos han dado pasos importantes en la adopción de políticas para atenuar sus impactos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad