QUIERE PASAR DE SEXTA A SEGUNDA EN VENTAS
Fiat cerró este miércoles la adquisición de la quebrada Chrysler luego de ser autorizada por la Corte Suprema de EEUU. La italiana sigue interesada en Opel y Saab y piensa en aliarse con Peugeot-Citroën o con la japonesa Suzuki.
Sergio Marchionne, presidente ejecutivo de Fiat y quien ocupará el mismo puesto en Chrysler, confía en elevar a la sexta constructora automotriz de Europa en ventas, en la segunda en el mundo.
La nueva Chrysler avanzará con «ventajas estratégicas significativas, incluyendo un balance sano, una estructura de costos competitiva y una red de concesionarios más liviana y eficiente», dijo Marchione.
En principio, Fiat tendrá un 20% de las acciones de Chrysler, pudiendo aumentarlas hasta 35% en el futuro, mientras un fondo de gestión sindical detenta el 55% y el resto será estatal, con un 8% de EEUU y 2% de Canadá. Los italianos podrán tomar el control del grupo luego que hayan reembolsado los U$S 6 mil millones prestados por el gobierno de EEUU para rescatar a Chrysler.
Los especialistas pronostican que la producción mundial de automóviles caerá un 40%, pasando de 86 millones de unidades a 52 millones debido a la crisis.
Marchionne, quien reestructuró la Fiat luego de su bancarrota, asumió la presidencia del grupo el 1º de junio de 2004. La automotriz italiana tiene claro que para ser rentable debe fabricar entre 5,5 y 6,5 millones de coches al año. Con ese objetivo se prepara el relanzamiento en EEUU del Cinquecento (500) y del Alfa Romeo que dejaron de estar presentes en 1983 y 1995 respectivamente.
El modelo Cinquecento, conocido como el Topolino, fue originalmente introducido en 1936 y en dos décadas batió récords de ventas llegando a las 500.000 unidades.
Fiat es el mayor grupo de negocios italiano, presente en 61 países con 1.063 filiales que emplean a 223.000 personas, 111.000 de las cuales fuera de Italia.
Aunque Alemania autorizó la venta de Opel a los austríaco-canadienses de Magna con participación de capital ruso, Fiat aseguró que sigue interesado en ella en caso de no concretarse esta operación que se prevé cerrar en setiembre. Los italianos también están interesados en la sueca SAAB. Tanto ésta como Opel quedaron colgadas a raíz de la quiebra de General Motors.
Fiat podría replantearse su proyecto inicial de fusionarse con el grupo francés PSA Peugeot-Citroën. Otras fuentes aseguran que a Marchionne le seduce más la opción de vincularse con Suzuki, con la que conseguiría un volumen de 6,5 millones de unidades. Fiat tendría así una pata en tres continentes.
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