El futuro llegó. Energía eólica con tecnología nacional

Energía limpia con la fuerza de los vientos y voluntades uruguayas

En el segundo semestre del 2010, el Parque Eólico de Punta Espinillo ya estará produciendo, y en el 2012 en la histórica zona de Arbolito en Cerro Largo alrededor de 30 «molinos» trabajarán y aportarán para el desarrollo de ese Departamento y el país.

Una señal de la fuerza de innovadores uruguayos y del inicio de la recuperación de la industria nacional. LA REPUBLICA dialogó con Pablo Salle, titular de la firma y experto formado en Uruguay, Argentina y Francia a lo largo de 30 años, con desarrollos destacados en Física, Ingeniería Electrónica, Automatismos y Robótica, orientándose desde hace seis años hacia las energías renovables y dentro de ellas a la energía eólica.

 

–¿Cómo nació esta especialización?

–Primeramente me formé desde el punto de vista profesional siguiendo el rumbo de mi padre, Nelson Salle, en ingeniería, con el compromiso permanente, ya sea acá o en el exilio. Durante toda mi vida volcando mi esfuerzo al desarrollo socio económico de nuestro país, al país productivo.

Realicé obras en Europa que me dieron mucha satisfacción. Posteriormente con gran preocupación por la dependencia energética mundial en combustibles fósiles y sus consecuencias, me aboqué al estudio de la energía eólica. Regresé nuevamente al país a votar, con el proyecto de energía alternativa en curso y con el triunfo del Presidente Vázquez a fines del 2004 me quedé, con la esperanza de realizar el proyecto acá y poder cumplir con esta patriada.

 

–¿Desde esa fecha impulsa la generación de energía eólica?

–No, inicialmente intenté motivar a distintos sectores en el desarrollo de energía hidráulica, con soluciones de «micro-presas» aportando al desarrollo rural y a equilibrios imprescindibles entre el régimen de lluvias y sequías, en su alternancia negativa para la producción agropecuaria. Pero ese camino tuvo y tiene carencias de decisiones y de organización, así como la presencia de intereses adversos en los sectores involucrados. Eso no sale sólo con visión e impulso técnico, dado que se requieren definiciones políticas claras, capital suficiente pero, quien lo tiene no lo arriesga.

 

–Y esto, de la energía eólica, ¿cómo nació?

–Como todas las cosas nacen y vienen del mundo exterior. Saludable hubiera sido que en este país la energía eólica se hubiera desarrollado hace muchos años, porque el Uruguay se hubiera ahorrado muchísimos millones de dólares gastados en petróleo.

Ahora, en la actual coyuntura internacional, que hace poco culminó con el Presidente de EEUU promocionando la energía limpia, tomé la iniciativa desde el 2004 desarrollando un prototipo de aerogenerador, con cuyas soluciones técnicas estoy encarando en los compromisos de esas dos licitaciones que ganó mi empresa.

–¿Cómo le explica al lector el esfuerzo realizado?

–Empecemos diciendo que en el mundo la experiencia más larga de generación y uso comercial de energía eólica, apenas supera los 10 años. Los aerogeneradores más conocidos ­tipo hélice de avión, de eje horizontal- fabricados en Dinamarca y Alemania principalmente, aún no tienen experiencia técnica que llegue a los 20 años.

El prototipo que diseñamos en Amplin se inspira en un aerogenerador fabricado y operado en Inglaterra, que no trabaja con «hélices tipo avión» sino en base a un eje vertical con «palas» que giran a su alrededor tipo «calesita». Este diseño también existe en otros lugares del mundo y nosotros lo adoptamos por dos razones esenciales:

1ra.- Se puede fabricar en Uruguay con un alto componente de valor agregado nacional, combinado con elementos importados como fibra de vidrio para las palas, resinas, multiplicadores, material electrónico, etc. En las Licitaciones ganadas en UTE, comprometimos un 70% de componente nacional;

2ª – Resulta de costo más bajo que los aerogeneradores importados. Aproximadamente un 30% menos, lo que en la ecuación productiva nos permitió ofrecer el precio más bajo en la oferta de energía.

 

–Si el diseño del aerogenerador de Amplin está inspirado en las experiencias que ha referido, ¿es válido decir que se trata de una experiencia innovadora?

–Es innovadora en la época actual para Uruguay, en donde desde hace más de 50 años desaparecieron las fábricas de refrigeradoras, lavadoras y otra suerte de maquinarias. El país sigue vendiendo materias primas («commodities») e importamos equipamiento -por suerte ha emergido la industria del software y la del cine- y ahora nosotros queremos sumar esto.

Pero, además ­vale aclarar – que a la referencia técnica que inspira a nuestro aerogenerador le hemos agregado valor técnico electrónico que lo enriquece en control y automatismo, que no tenía aquella referencia de Inglaterra.

Es un «molino» de estructura vertical, nuevo, con valor de marca para Uruguay, que nos ha permitido no sólo ganar las dos licitaciones ya mencionadas, sino un Premio del PNUD vinculado a un Tribunal del Ministerio de Industrias, de UTE y de la Facultad de Ingeniería para construir un Aerogenerador de uso domiciliario: urbano o rural: en la ruta de un «modelo menor» para generar energía suficiente para el consumo familiar.

Las perspectivas y el beneficio de éste, para el país en su matriz energética, serán enorme.

 

–¿Nos puede dar detalles de este equipo domiciliario?

–Amplin concluye los prototipos a fines del próximo mes, y después serán los técnicos y las autoridades del MIEN y de UTE las que informen los detalles.

 

–Entonces, ¿la energía eólica uruguaya va viento en popa?

–El buen resultado de este proyecto no depende sólo de nosotros. Estamos bajo la mirada técnica de UTE en el Parque Eólico de Punta Espinillo y la sentimos como una mirada de confianza y esperanza. Sin embargo, hemos tenido retrasos operativos en este proyecto porque no logramos armonizar procedimientos con el «crédito promocional» del BROU, que juega un rol importante como «banco de desarrollo».

Felizmente, ahora el BROU acaba de aceptar reformular el Plan de Gestión del Crédito promocional, y pensamos cumplir en el plazo previsto en el contrato con UTE (octubre 2010), aunque en nuestro cronograma de trabajo interno de empresa está previsto para agosto 2010. En los aspectos técnicos, nuestra empresa es sólida y no tiene dudas.

Y pido tiempo para responder, en la esperanza de que nuestro trabajo y la financiación referida se armonicen y que de la experiencia de Punta Espinillo surja también un crédito promocional para el Parque Eólico de Cerro Largo. Para este nuevo proyecto, varias firmas de exterior nos están planteando asociación, aunque no nos gustaría como uruguayos ceder el liderazgo de un «proyecto nacional», por el problema de no poder financiarlo localmente. En esto considero que no deberíamos estar solos.

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