Trasnacional. La misma estaría emplazada en Candiota

Empresa brasileña apoya central a carbón de UTE

El mayor generador privado de energía eléctrica de Brasil le aseguró a UTE que si realiza un llamado para construir una central a carbón en Candiota, estaría dispuesto a presentar una propuesta conjunta de energía firme a largo plazo y de energía a corto plazo (interrumpible) pero a un precio conveniente.

La propuesta proviene de Tractebel, que posee en Seival, Río Grande del Sur, reservas comprobadas de carbón por 360 millones de toneladas.

Se trata de la mayor generadora privada de Brasil, con más de 6.000 MW de potencia instalada, o sea el 8% del total de la producción del país. La empresa pertenece al Grupo Suez, de capitales belgas, con vasta experiencia en el rubro y extendido por numerosos países.

Tractebel no realiza su oferta por generosidad, sino que el carbón del Sur de Brasil «no posee características geológicas que permitan su tratamiento como commoditie debido a la alta concentración de ceniza y agua que hacen inviable su transporte», según voceros de la empresa. Por ello ya hay algunas centrales en la zona y a su vez el grupo belga plantea instalar la central junto a la mina. Estas características del carbón condicionan su precio, que está muy lejos del que rige en el mercado internacional, «lo que nos permite trabajar con un costo perfectamente previsible en el tiempo», agregaron.

Un plus de este proyecto es que la planta, si bien cercana a la frontera uruguaya, estará en Brasil y, según los proponentes, contará con «la última palabra en tecnologías de quema limpia de carbón, que garantiza índices de emisiones y reducción de partículas inferiores a cualquier norma ambiental vigente en el mundo».

Tractebel estima que la inversión relativa a la infraestructura de preservación ambiental será en el entorno del 30% del total del costo de inversión de la usina.

Paralelamente, este tipo de proceso de producción requiere la utilización de piedra caliza en la quema del carbón, por lo que la empresa ha iniciado conversaciones con Ancap a los efectos de recurrir a materia prima uruguaya, por su alto nivel de calidad.

La planta proyectada por Tractebel ya cuenta con permisos y autorizaciones primarios por parte de las autoridades ambientales brasileñas.

Uruguay recibiría alrededor de 300MW hora y la usina podría ser construida en 36 meses a partir del contrato. Adicionalmente, propone que al finalizar el contrato de suministro (un mínimo de 20 años) la planta entera puede pasar a propiedad de UTE «por un valor contable residual».

Por su parte, conociendo Tractebel las necesidades energéticas del país, «puso a disposición de UTE su parque térmico para intercambios de energía (en la calidad de interrumpible) a un costo adecuado pero siempre en el marco del proyecto mayor de suministro permanente», señalaron desde la empresa.

La reunión de la semana pasada entre autoridades energéticas de ambos países está muy vinculada a esta propuesta, si bien el gobierno de Brasil no interfiere en negociaciones con los privados pero sí en la medida que este tipo de negocio amerita, en primera instancia, un relacionamiento de gobierno a gobierno para concretar y regular la transferencia de energía binacional. Las conversaciones, que probablemente continúen en 15 días en Brasilia, contemplan llegar a acuerdos tanto para apelar al sistema de energía interrumpible como a la permanente, pero desde el punto de vista de las legislaciones y regulaciones en el sector energético de ambos países, sin tener en cuenta la existencia de propuestas de privados (hay dos, por lo menos).

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