Deflación en abril
La confluencia de factores internos y externos ha generado que los precios al consumo retrocedieran 0,04% durante el cuarto mes del año. Esto supone un dato relevante en aras de mantener el poder adquisitivo de los hogares de ingresos fijos. Incluso más pronunciada es la caída del IPC para los hogares de menores ingresos de Montevideo que baja 0,13%. Esta retracción general de precios se explica, entre otros factores, por una caída significativa de los principales insumos de la producción, lo que abarata sus costos. A su vez esta situación deriva directamente del retraimiento de la demanda internacional producto de la crisis.
Lo antedicho se complementa con lo que sucede a nivel interno a través del cúmulo de medidas implementadas sobre los precios controlados, y los acuerdos con distintas cadenas para rebajar o mantener accesibles productos de primera necesidad. Esta caída de precios se verifica entonces en un mercado interno donde el consumo se mantiene firme, a pesar de los golpes de la crisis en otros frentes de nuestra economía, como las exportaciones. A la vez que supone un aliciente más para sostener dicho dinamismo. Por otra parte, y aunque casi ni se menciona ya, termina de disiparse el fantasma de la temida estanflación, que muchos analistas temían al principio de esta megacrisis. Lo cual hubiera supuesto la funesta combinación de estancamiento de la actividad con suba alocada de precios.
Con los datos de abril el índice de Precios del Consumo (IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadística alcanza una variación anual acumulada de 1,25% y en los últimos doce meses de 7,13%. Este guarismo es cercano al 7% anual, establecido como cota superior del rango meta esperado por la conducción económica, que va de 4 al referido 7%. Para iguales períodos del año anterior, las variaciones de precios fueron de 0,33%; 3,20% y 7,08% respectivamente.
Comer y vestir
Otro elemento digno de destacar es el comportamiento de los precios de alimentos y bebidas dada la fuerte incidencia que tienen, fundamentalmente en el presupuesto de aquellos uruguayos de menores recursos.
Los datos del IPC muestran que este sensible rubro experimenta una significativa caída del -1,20%. Mientras un año atrás el alza era de 0,43%.
En sentido contrario se comportó el rubro vestimenta y calzado que trepó un 2,88%, explicado por el inicio del año lectivo y el cambio de temporada que obligan a reforzar el vestuario.
Más pronunciada todavía es la caída de los precios de los alimentos para los hogares montevideanos de menores ingresos. Para estos cae -1,13% explicado por la mayor incidencia de este rubro en el presupuesto familiar
Para la olla
Dentro del rubro alimentos, algunos precios muestran cambios relevantes a nivel general, por ejemplo, carnes y derivados, que en conjunto aumentan 0,43%, destacándose la suba en pesceto (3,19%) y bajas en carne picada común (-4,27%) y pollo (-1,21%). Dentro de las verduras, legumbres y tubérculos, que en conjunto descienden 11,35%, destacan bajas en lechugas (-30,97%), espinacas (-27,23%), papas (-7,52%), boniatos (-16,00%) y acelgas (-15,29%).Las frutas frescas descienden 7,92%, destacándose bajas en naranjas (-18,06%) y manzanas (-10,97%) y subas en bananas (6,28%).
Dentro de rubro vestimenta y calzado, el incremento en este rubro se explica fundamentalmente por la suba en vestimenta exterior (4,47%) y calzado (1,22%).
El alquiler
Mientras el incremento en el rubro vivienda se explica principalmente por aumentos en el alquiler (1,30%).
Boleto
En transporte y comunicaciones la variación en este rubro se explica fundamentalmente por la suba en boleto de ómnibus local (2,24%) debido al ajuste de tarifas vigente desde el 11 de marzo.
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