Fiat quiere quedarse con todo
El grupo italiano Fiat, que acaba de formalizar su alianza con el estadounidense Chrysler, ahora quiere tomar el control del alemán Opel, para constituir uno de los primeros grupos automovilísticos del mundo.
Este lunes en Berlín, el consejero delegado de Fiat, Sergio Marchione, presentó al ministro alemán de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, un plan de adquisición de la marca alemana, filial del gigante agonizante General Motors (GM). Marchione tendrá otro encuentro con el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Franck-Walter Steinmer.
El mismo día, el dirigente tenía que entrevistarse también con el jefe del comité de empresas de Opel, Klaus Franz.
Algunos detalles de este proyecto fueron divulgados: zu Guttenberg anunció que Fiat quería quedarse con tres de las cuatro fábricas de Opel en Alemania y conservar la marca.
El ministro reveló además que «Fiat quería realizar (la compra de Opel) sin endeudarse», pero que podría solicitar garantías de Estado en toda la Unión Europea (UE) para llegar a completar una inversión que se sitúa «entre 5.000 y 7.000 millones de euros (entre 6.690 y 9.365 millones de dólares)».
Zu Guttenberg estimó que la oferta italiana era «interesante». Pero precisó que Berlín no tomaría su decisión de manera precipitada. Recordó aparte que el constructor de autopartes canadiense Magna también había expresado su interés por Opel.
Este negocio no es nada sencillo para Fiat. En Alemania, es un asunto sensible ya que Opel emplea a unas 26.000 personas. Muchos responsables políticos y sindicalistas no esconden su hostilidad hacia la firma italiana.
Después de su encuentro con el ejecutivo italiano, el social-demócrata Steinmer insitió en que «el objetivo final es el mantenimiento de todos las plantas de Opel en Alemania».
Esos temores se propagan a Italia, donde la CGIL, el sindicato mayoritario de Fiat, pidió el lunes garantías sobre el mantenimiento de las fábricas en el país.
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