Proponen impuesto a los CD y DVD vírgenes
Recientemente se realizó un acto encabezado por el subsecretario del Ministerio del Interior, inspector principal (r) Ricardo Bernal, y los sectores vinculados a la problemática del Derecho de Autor y la Propiedad Intelectual, quienes reafirmaron la vigencia de la Propiedad Intelectual, reclamaron la observancia de la ley y medidas de educación y prevención, para enfrentar la piratería y la falsificación. Se estima que las pérdidas en la economía por este fenómeno llegan a varios cientos de millones de dólares al año, y se ha estado intensificando por el desarrollo de Internet que permite la bajada, no sólo de programas informáticos, sino también de películas y música. Los cálculos de pérdidas son difíciles de realizar, pero se estima que, en algunos sectores como el informático, llegan a más de U$S 20 millones por año.
En el mismo se planteó la necesidad de aplicar en Uruguay la «remuneración compensatoria por copia privada» o canon por copia privada. Esta es una tasa aplicada a diversos medios de grabación, como ser los DVD y CD vírgenes, y cuya recaudación reciben los autores, editores, productores y artistas, asociados a alguna entidad de gestión de derechos de autor, en compensación por las copias que se hacen de sus trabajos en el ámbito privado. También se aplica a otros, como ser reproductores de DVD, CD, equipos de audio, memorias USB (pendrivers) y discos duros de computadores.
La necesidad de redimensionar la defensa de los derechos autorales en un contexto de avance permanente de las tecnologías digitales y de Internet, centró buena parte de las intervenciones de los representantes de Agadu, la Cámara Uruguaya del Disco (CUD) y el propio Bernal, entre otros.
La representante de la Cámara de Lucha contra la falsificación y la piratería, Virginia Cervieri, destacó la importancia de la Comisión Permanente de Defensa de la Propiedad Intelectual del Ministerio del Interior, organizadora de la celebración, en el trabajo de prevención, educación y capacitación, así como también «en la defensa de los derechos de la Propiedad Intelectual» para que «los artistas y creadores puedan disfrutar del fruto de su trabajo».
Recordó que una marca «identifica, distingue y diferencia a un producto», por lo que una falsificación en primer lugar «engaña a los consumidores».
El presidente de la CUD, Mauricio Ubal, sostuvo en tanto que «estamos viviendo el cambio más dramático en cuanto a la comercialización de la música, de nuestro arte», apuntó y aclaró que se trata de un cambio dramático en el sentido «de profundo y rápido».
«La tecnología avanza más rápido que la velocidad para tomar recaudos», graficó y dijo que, en contrapartida, para el Uruguay, la piratería es un fenómeno «salvajemente doméstico». «Hay que diferenciar entre el acceso a la cultura en forma democrática, que todos queremos, del robo liso y llano de lo que todos creamos», reclamó Ubal y remarcó que «lo que existe hoy es el robo liso y llano».
Reconoció que se están dando «pasitos» en una «perspectiva mejor y positiva» y aludió al «intercambio de archivos en Internet», para lo cual «el llamado de atención a los proveedores del servicios es la única manera de empezar a crear una regulación de ese tráfico».
A su turno, y en su carácter de anfitrión, el presidente de Agadu, Alexis Buenseñor, saludó la participación de la CUD, la Sociedad Uruguaya de Intérpretes (Sudei), la Business Software Alliance (BSA) Software Legal Uruguay (SLU), la Asociación Uruguaya de Tutela de los Derechos Reprográficos (Autor), la Asociación de Pintores y Escultores del Uruguay (APEU), la Unión Uruguaya de Video y Afines (AUVA) y el Centro Cinematográfico del Uruguay (CCU), entre otros.
Compartí tu opinión con toda la comunidad