PAISES RICOS Y EMERGENTES DEBATEN REFORMA DEL FMI
Luego de la resurrección del FMI como instrumento para canalizar fondos para sortear los efectos de la crisis, la atención se centra en la reforma del fondo, anhelo de los emergentes para incidir en su accionar. Países ricos y emergentes entraron de lleno este sábado en los debates sobre cómo reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI), un compromiso adoptado por el G20 en su cumbre de Londres pero que ya empieza a generar los primeros tironeos.
El debate sobre cómo darle más poder a los países emergentes en particular Brasil o China, cómo cambiar las reglas de voto o la elección del máximo responsable del Fondo está directamente relacionado con una parte de la ampliación de capital, decidida también en Londres. El propio FMI quiso dar una nota de optimismo y aseguró el viernes que «hubo progresos» durante un primer encuentro de negociación con 34 países miembros dispuestos a aportar más dinero, en víspera de la reunión semestral del Fondo.
¿Quién pone?
Pero líderes europeos consideran que los países emergentes deben rascarse los bolsillos antes de pedir un aumento de sus cuotas de poder, mientras que países como Brasil ya advirtieron que no hablarán de cifras si antes no hay un compromiso claro de que van a cambiar las cosas. «Los miembros de la Unión Europea han acordado dar al FMI 75.000 millones de euros en forma de préstamos bilaterales que serán transferidos a un NAB. Ahora les toca a otros mercados avanzados y emergentes comprometerse financieramente», dijo este sábado el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia. De la cifra final de 500.000 millones de dólares correspondiente al NAB, Brasil no hablará de aportaciones hasta que se concreten pasos de reforma, advirtió ese mismo día el ministro brasileño, Guido Mantega. Mantega, que multiplicó los encuentros con la prensa para defender la postura de Brasil y del G20.
Argentina se sumó también a las críticas. Al mencionar la reforma de las cuotas internas del Fondo, prevista para 2011, el ministro de Economía, Carlos Fernández dijo este sábado: «me preocupa que pueda convertirse en una nueva reforma ‘cosmética’, que redistribuya las cuotas entre países en base a dudosos criterios». Una ampliación de capital significaría un aumento de las cuotas de cada país dentro de la entidad integrada por 185 países, pero «no cambiarán su estructura de toma de decisiones ni su base de legitimidad», advirtió Fernández.
Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Bolivia poseen en su conjunto un 4% del FMI, en comparación con el aproximadamente 17% de Estados Unidos, que además tiene poder de veto. Brasil, por ejemplo, tiene una cuota menor que Bélgica, critican sus autoridades.
EEUU
Estados Unidos, cuyo secretario del Tesoro, Timothy Geithner, organizó un encuentro del G20 tras el tradicional G7 de Finanzas, pidió de nuevo gestos a todos los implicados, en medio de una crisis sin precedentes del crédito mundial.
«Para garantizar la recuperación el FMI debe (…) tener recursos e instrumentos adecuados para responder con fuerza», dijo Geithner el sábado. El presidente Barack Obama pedirá al Congreso que apruebe un desembolso de 100.000 millones de dólares adicionales para el Fondo.
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