Valor del ternero

De difícil pronóstico, por un lado los cultivos de invierno avanzan en los predios dedicados al engorde. Eso determinará que a pesar de la crisis forrajera que hay en algunas zonas del país, la demanda por el ganado de reposición se pueda mantener a pesar de que las heladas y el invierno están cerca. Por otra parte la falta de lluvias abundantes presiona a su vez a los ganaderos que trabajan en zonas afectadas. Los invernadores están especulando con un menor precio, que podría generarse a partir del próximo mes.

El ojo no alcanza

«El ganadero estaba acostumbrado a que venían años buenos luego de los malos, pero lo que uno vio luego de esta crisis es que la forestación y la agricultura han desplazado a la ganadería de los mejores campos, lo que determinó que haya aumentado la presión sobre el recurso. Eso hace que aparezcan problemas estructurales, como falta de agua y pasturas, erosión en el campo natural, que hasta hace poco tiempo no veíamos. El recurso aguanta pero llega un momento en el que la estabilidad se va a quebrar», dijo Soca.

El ojo del productor no alcanza ni alcanzará para sortear los problemas derivados de los ciclos climáticos, debe incorporar recursos objetivos para la toma de decisiones, debe de saber el estado corporal de sus animales y la comida que el campo producirá, cuenta básica de toda actividad económica: sumas y restas.

Soca contó que se están haciendo estudios sobre la aplicación de la imagen satelital, que puede ser una herramienta muy útil para resolver problemas.

La imagen da una medida sobre la cantidad de pastura que hay en una zona. Sabiendo la cantidad de pasto inicial en una época determinada del año, se puede calcular lo que el campo producirá en el futuro; de ese modo se puede saber con certeza cuántos animales podrán pastar en él.

«Esto nos permitirá ver la película antes; es importante en la cría vacuna, que es un proceso de largo plazo. De todas maneras el que trabaja con una fuerte sobrecarga no encontrará soluciones.

Se le puede decir al productor: usted puede tener tantos animales y está a tiempo para tomar decisiones futuras», aseguró el profesor.

 

Una caja negra

La realidad de la ganadería uruguaya marca, según Soca, que «el predio es una gran caja negra. Si los productores no toman decisiones sobre el estado de sus animales, si no saben cuánto pasto hay, ni saben cómo asignarlo en el correr del año, la producción se torna un juego de azar», dijo. En ese sentido consideró que es fundamental que se promueva un cambio cultural y deben concretarse acciones desde las agencias técnicas y de enseñanza para cambiar esa lógica.

El agrónomo, que trabaja en la Udelar en Paysandú, contó que siempre se ha asociado que su recomendación implica sólo una disminución de la carga, sin embargo los últimos trabajos que su equipo realizó, en plena seca, demostraron que si se controla la oferta de pasto que se da a los animales no es necesario bajar la carga.

 

Baja preñez del ganado

Pablo Soca le relató a LA REPUBLICA que en algunas zonas del Noreste del país la situación de sequía nunca se revirtió. Sobre los datos primarios de diagnóstico de preñez, «el porcentaje de preñez de las vaquillonas es más bajo incluso que el de las vacas con ternero al pie, lo que indica que no ciclaron».

El panorama de preñez indicaría que habrá un mapa en el que los índice fluctuarán de acuerdo a la intensidad y duración de la seca, pero es claro que ha habido mejor desempeño en los predios donde desde hace tiempo se viene trabajando de un modo ordenado en el rodeo, con relación a los que salieron a apagar el incendio en plena seca.

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