Diagnóstico. Erosión en el campo natural y sobrecarga de animales

Sequía desnuda problemas estructurales de ganadería

LA REPUBLICA consultó al ing. Pablo Soca, profesor de la Facultad de Agronomía. La idea fue reflexionar sobre las consecuencias de la sequía del verano pasado e intentar hacer una lectura más profunda sobre lo que está aconteciendo en la ganadería de nuestro país.

Los datos que han surgido, de relevamientos realizados durante la seca, marcan lo que algunos técnicos han venido repitiendo en los últimos años, surgidos de datos parciales de predios que trabajan con registros: la mayoría de los establecimientos ganaderos tiene más ganado del que su campo puede alimentar. Por decirlo de una manera sencilla, campos que pueden nutrir en el correr de un año a 0,8 vacas, están poblados como para sostener a 1,5 vacas; esta medida se denomina carga animal.

Soca consideró que la sequía puso de manifiesto problemas estructurales de la ganadería en nuestro país, dificultades que existen sin el extremo del déficit hídrico prolongado del último año. Problemas de oferta de pasto, de cantidad y calidad de agua, con los que el productor convive sin ni siquiera conocerlos. Soca definió que la ganadería ha realizado una gran presión sobre los recursos naturales y en algunas zonas se ha roto el equilibrio beneficioso del sistema. Los recursos aguantan y se recuperan luego de excesos, pero llega un punto «en el que el equilibrio se rompe y queda con una respuesta menor o sin ella». Cabe la pregunta de si se ha llegado a ese extremo en el país ganadero. Soca consideró que no hay datos suficientes para saberlo, sin embargo contó que se han realizado mediciones en potreros o campos enteros, que luego de mucho tiempo de estar vacíos no producen de acuerdo a lo esperado. El campo natural uruguayo tiene un desgaste por el mal uso que han hecho los productores del mismo que es vital considerar a la hora de de cualquier planificación, máxime teniendo en cuenta la llegada de lo que se ha denominado cambio climático.

 

Mal manejo

El deterioro del recurso no implica sólo menor producción de pasto durante el año, sino también pérdida de especies valiosas del campo natural uruguayo, que se han perdido por el mal uso. «Si el productor está trabajando mal, no hay posibilidad de que el sistema encuentre un equilibrio beneficioso en algún momento del año».

La sequía impacta, pero el problema es la falta de equilibrio del sistema, que no se recupera ni siquiera si el productor vende animales o ingresa ración o fardos al sistema.

El profesor universitario definió que hay muchas posibilidades para controlar la intensidad del pastoreo y en esto es clave observar la gran heterogeneidad que hay en el campo uruguayo. Por eso sería clave identificar las zonas que más animales soportan y establecer un manejo diferencial, entre otras medidas.

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