Semana clave para la economía mundial
Después de cinco semanas de ganancias, la Bolsa de Nueva York se enfrentará a una ráfaga de resultados empresariales, de los que espera un poco más de claridad sobre la situación real de las grandes firmas de las finanzas estadounidenses.
«El mercado continúa ignorando las malas noticias y celebra las buenas», afirma Gina Martin, de Wachovia Capital Markets. «Es un cambio bien recibido tras los difíciles meses de enero y febrero». En la semana que se terminó el jueves, a causa del festivo del viernes, el Dow Jones creció 0,82%, a 8.083,38 puntos, su nivelmás alto de cierre desde el 9 de febrero. El índice también cerró su quinta semana consecutiva de progreso, un rendimiento no visto desde el otoño de 2007.
El Nasdaq, de dominante tecnológico, ganó 1,89%, a 1.652,54 puntos, y el índice ampliado Standard & Poor’s 500 progresó 1,67%, a 856,56 unidades.
«Es una pausa, una semana de transición», comentó Gregori Volokhine, de Meeschaert New York. «No hemos tenido una gran tendencia, pero hay mucha menos inquietud. La confianza resurge en el mercado, está claro», agregó.
La semana comenzó a la espera de que el productor de aluminio Alcoa divulgara el martes los resultados del primer trimestre. Pero a pesar de una pérdida un poco mayor de lo esperado, el mercado se concentró sobre la ausencia de una mala sorpresa, y los índices comenzaron a remontar la pendiente.
No obstante, se calmaron el jueves por los resultados divulgados del banco Wells Fargo, que registró un beneficio neto récord de 3.000 millones de dólares en el primer trimestre. Esta noticia «ayudó mucho al mercado, porque estamos todos temerosos por la situación del sector financiero», explica Martin. «Pero la temporada de resultados comienza realmente la semana próxima», señaló.
La semana estará dominada por los grandes nombres del sector financiero: los bancos de negocios Goldman Sachs el martes y JPMorgan Chase el jueves, y el viernes Citigroup y General Electric, que debido a la variedad de sus actividades es considerado un termómetro de la actividad del país.
«No podemos imaginar salir de la crisis sin haber purgado el sector financiero de sus excesos y errores», destaca Volokhine. «Hasta hoy, teníamos expectativas muy bajas, pero Wells Fargo hizo resurgir las expectativas; existe entonces un riesgo de decepción». «Los valores financieros continúan concentrando lo esencial de la atención, pero el verdadero riesgo para los resultados reside en las firmas no financieras», advierte Martin.
Los efectos de la crisis sobre la «economía real» podrían ser medidos en los resultados de los grupos tecnológicos, sensibles a la coyuntura, como el fabricante de microprocesadores Intel el martes y el motor de búsqueda Google el jueves.
Frente a estas numerosas publicaciones, las estadísticas económicas deberían permanecer en segundo plano. No obstante, el mercado buscará señales de estabilización en las cifras de ventas minoristas el martes y los de la producción industrial el miércoles.
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