Alur venderá energía a red eléctrica nacional
El resultado de la adjudicación de 26 MW en energía renovables por parte de UTE, habilitó a Alur proveer 6 MW al sistema nacional eléctrico a un costo algo superior a los 80 dólares el MW.
La energía eléctrica se logrará a través del bagazo de la caña de azucar y del sorgo azucarado que el complejo procesa con el fin de producir azúcar.
En realidad, el complejo multipropósito también tiene como meta la generación de etanol para mezclarlo con las naftas. Recién cuando se logre producirlo se espera que se concrete a mediados de año, se cerrará la estrategia del gobierno al reflotar la industria azucarera que anteriores gobiernos dejaron perecer y que ha renovado y reactivado el norte del país, que padeció durante muchos años las consecuencias de la falta de inversión y producción en la zona.
Hasta ahora, Alur se dedicaba a la comercialización de azúcar, pero con este gobierno ya se encuentra en una etapa de gestionar un complejo agroindustrial a partir de la iniciativa de reflotar el complejo azucarero, en primera instancia en Bella Unión, apoyando efectivamente a los productores.
A su vez, Alur ha realizado inversiones millonarias, del orden de los 50 millones de dólares para la construcción de un complejo industrial que produzca azúcar, etanol y energía eléctrica, además de una escuela de formación de técnicos con el aval de la UTU.
Además, Alur gestiona la planta de alcoholes industriales que Ancap posee en Paysandú, que se ha potenciado en base al apoyo a los productores locales para que produzcan sorgo dulce.
Eso no es todo; también se adquirió una planta para fabricar biodiesel que comenzó a instalarse en estos días en Cousa. Se trata de un emprendimiento conjunto con la empresa aceitera y con Conaprole.
Lo que se ha realizado e invertido en este tiempo no es menor. Se trata de una empresa que lleva adelante tres emprendimientos: uno azucarero, otro alcoholero, el energético e importantes inversiones industriales, además de la reactivación de un aparato productivo en el norte del país, que por razones extraeconómicas había sido abandonado», así definió el ingeniero Leonardo de León, a LA REPUBLICA, lo realizado en el norte.
Tres grandes líneas
El complejo va cumpliendo paso a paso lo propuesto y a mediados de año estará trabajando en sus tres grandes líneas.
A partir de ahí podrían comenzar los cuestionamientos de la oposición, ya que lo que han hecho hasta ahora, tanto el ministro de Industria, como el Directorio de Ancap y Alur, lo han considerado «inoportuno»; mal se puede cuestionar el funcionamiento de un emprendimiento que aún no ha comenzado a funcionar a totalidad.
Hasta ahora, este proyecto ha despertado el interés de países como Brasil, Argentina, EEUU, Cuba y Venezuela, que han colaborado en algunos casos con técnicos en distintas áreas, con conocimiento, inversiones, etc.
En realidad, complementando el proyecto norteño, Alur ha conformado una alianza con Cousa y Conaprole, en el sur del país, para producir biodiesel en la planta de la aceitera, pero también se va a producir alimento animal de proteína vegetal; por eso la participación de Conaprole.
Cadenas nacionales
De León explicó que «hemos comenzado a crear cadenas nacionales, autodependientes, que apuntan a la alimentación humana y también aninal. Si alguien pensaba que esto se logra en dos o tres años, o está haciendo política, o no sabe nada de esto.
Hay gente que se preocupa de las inversiones y los gastos, no está mal, pero no hablan una palabra que en dos o tres meses comenzamos con la producción de etanol y luego se suma el biodiesel y la generación energética, es decir, en el primer semestre comenzamos a concretar este proyecto y a generar entradas y sobre todo ahorrar dinero, porque esa producción de etanol y biodiesel generará que el país ahorre 8% de sus compras habituales de hidrocarburos».
El ingeniero adelantó que «nosotros tenemos planteado un período de 15 años de retorno para la inversión, proyección avalada por la empresa KPMG, y este año en realidad, es el año 0. Venimos con un retraso en la capitalización que quizás es lo que pone nerviosa a la oposición, que ante cualquier negocio con Venezuela cuestiona todo «.
Es oportuno recordar que el doctor Lacalle, en su programa de gobierno en el que «no recuerdo lo de instaurar la Tolerancia Cero, eso se me pasó», señaló en Océano FM, adelantó que, de ganar las elecciones, inmediatamente se abocará a analizar todos los acuerdos del país con Venezuela. Esta sí que es una buena forma de correr inversores.
De León finalizó señalando que «lo que buscamos es que el Estado se asegure producción de energía con recursos autóctonos y renovables. Por otro lado hemos logrado que 56% del consumo familiar de azúcar esté en manos de Alur, una empresa nacional; creo que fue un golpe muy fuerte para las transnacionales».
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