
Las veladas advertencias formuladas el viernes por el premier chino Wen Jiabao acerca de una eventual profundización de la estrategia de cambio de las carteras de reservas nominadas en moneda norteamericana, coincidieron con la divulgación de déficit presupuestal norteamericano y una inmediata respuesta de los operadores del mercado.
El precio del dólar se precipitó nuevamente a los bajos niveles de relación con el euro, mientras se producía una caída relativamente importante del precio de los bonos emitidos por el gobierno norteamericano.
En febrero, el déficit fiscal norteamericano anualizado se estiró a los U$S 750 mil millones de dólares, acumulando en el año un incremento de consideración que lo proyecta hacia el entorno del 12% del PBI. Una proporción que podría aumentar una vez corregidos los indicadores de producto del primer trimestre del año.
Frente a esto, los precios de los bonos estadounidenses (considerados los más seguros del mundo) descendieron de inmediato. La perspectiva de una emisión desconocida de dólares en el correr de 2009 es asimilada por el mercado con una caída fuerte de los precios de los principales bonos de tasa fija, lo que naturalmente supone un incremento de las tasas de riesgo de mediano y largo plaz0.
En la región, el impacto de las noticias norteamericanas del viernes recién será internalizado plenamente en el comienzo de la semana próxima. En Uruguay las noticias supusieron una razón agregada para continuar cambiando las fuertes posiciones en dólares que tenía la mayoría de las instituciones financieras.
La expectativa ahora comienza a concentrarse en los diferenciales de tasas de interés surgidas del nuevo deterioro de las cuentas públicas norteamericanas y sus expresiones en los tipos de cambio. En el debate internacional, las declaraciones del premier chino del viernes recrean la posibilidad de que se acorten los plazos para una caída muy precipitada del precio del dólar en los mercados internacionales.
Leída desde la periferia del sistema, tal posibilidad explica el principio de un eventual regreso de las fuertes corrientes de inversión externa directa y una disminución de la elevada vulnerabilidad actual.
El riesgo país caía a los 430 el viernes pasado mientras que en Uruguay el mismo indicador de diferencia del riesgo de invertir en papeles norteamericanos o uruguayos se mantenía en la cercanía de los 550 puntos básicos, o 5.50% de castigo por el mayor riesgo estimado.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21