Alfredo Fratti: "Es más fácil pegarle al gobierno que a la industria"
Fratti señaló que el gran desafío de la pecuaria nacional es que la cadena cárnica pueda funcionar como tal y de forma más equilibrada
El titular de INAC aseguró que la industria local no está vendiendo la carne a precio de ruina; muy por el contrario, el valor de la tonelada peso carcasa, en la actualidad, es similar al valor que tuvo en los primeros meses del año pasado. Además, en el mes de febrero se observó un aumento en el valor de la tonelada peso carcasa con respecto al primer mes de este año, por lo que se puede decir que ha existido una pequeña recuperación.
El precio actual de la carne que exporta nuestro país es de US$ 2.500 por tonelada.
Fratti destacó como un logro de la actual administración el haber conseguido diversificar los mercados. En 2005, Uruguay podía exportar carne a 70 países; en la actualidad son más de cien los destinos posibles de la carne uruguaya. Además, justificó que éste haya sido uno de los pilares de su gestión: «Un país que depende de las exportaciones no puede estar atado a uno o dos mercados. Primero estuvo muy atado a Estados Unidos, luego salió lo de Rusia, los destinos van cambiando según convengan los negocios», dijo.
El valor actual de la tonelada de carne uruguaya es menor a la que marcó el pico de agosto del año pasado, cuando llegó a US$ 4.000. Fratti consideró que «queda la ilusión de ese máximo, pero siempre supimos que no era el precio real, ese valor tenía mucho de especulativo, pero el precio actual no es de ruina ni muchos menos», dijo.
Recuperación
Fratti coincidió con la visión de que el negocio ganadero en nuestro país se está recuperando poco a poco. El precio del novillo gordo superó los dos dólares por kilogramo de carne. Algunos insumos como el gasoil y los fertilizantes han bajado de modo importante y el dólar se ha fortalecido, y «en definitiva vuelve a ser un buen negocio para el engordador de ganado; la mejora va a demorar, pero se va a trasmitir también a las categorías más chicas, ya se ve que comenzó a aumentar el precio del ternero», dijo.
Pero los vaivenes de precios y la gran dependencia que tienen los negocios ganaderos con el clima son las grandes debilidades del sector; los diagnósticos marcan que si la cadena cárnica no se concibe como tal, no superará sus limitaciones productivas.
Cadena dificultosa
Fratti, luego de cuatro años de gestión, ha estado en medio de la relación que tensa la cadena cárnica, fundamentalmente entre productores y frigoríficos, esa vieja relación en la que cada uno va a la cita con el facón escondido debajo del poncho. En este tiempo ha habido momentos muy complicados, como los vividos a fines del año pasado y durante la sequía. Fratti evaluó que desde INAC » hemos llevado la relación bastante bien, con comprensión de las partes, pero sinceramente el país no ha terminado de concretar una verdadera cadena cárnica, una cadena es la que se potencia a sí misma, en la que los diferentes eslabones no tiran en diferentes direcciones», dijo.
Como ejemplo de los avances conseguidos, subrayó la puesta en marcha de las Cajas Negras, que han permitido acercar a los productores con la industria. «Es un instrumento que permitirá avanzar en ese sentido, pero estamos lejos de poder decir que los eslabones están armonizados», dijo. Y puso como ejemplo las dificultades que hubo para vender ganado durante la seca: «La industria decía que era un tema de oferta y demanda, y la seca les daba oportunidad de comprar más barato y así es difícil avanzar hacia una cadena cárnica».
Seca y viveza
El presidente de INAC agregó que la misma tensión existe entre el invernador y el productor criador; en la seca, el que tuvo forraje y agua compró terneros muy baratos.
El tema toma relevancia si se tienen en cuenta los anuncios de que episodios de sequía van a ser frecuentes, por lo que momentos complicados para la cadena cárnica siempre van a existir, pero ¿se puede concretar un desarrollo sostenible con este comportamiento?
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