Nuevos criterios. Direccionar recursos con independencia de las corporaciones

Banco Mundial insta a mantener el gasto

Mientras el sistema financiero mundial no termina de salir del shock causado por la fiebre desreguladora , y en EEUU se ponen topes a los sueldos de altos ejecutivos ­medida que en otros ámbitos nos apresuraríamos a tildar de populista­, en nuestro país el problema de la sequía comienza a dejar espacio para las pujas de ciertos sectores, relativas al tipo de cambio.

En este escenario global de signo contractivo, paradójicamente se exacerban las presiones corporativas para acaparar renta u obtener beneficios fiscales adicionales. Pero como siempre, en un marco de demandas crecientes y recursos finitos, la realidad obliga a discernir prioridades.

El dinero público ­la crisis actual lo ha puesto rotundamente de manifiesto­ aparece como uno instrumento fundamental para amortiguar los efectos más nocivos de la actual coyuntura derivada de las economías desarrolladas. Hacia dónde se direccionan los incentivos y los apoyos es una cuestión eminentemente política, aunque los números de la economía ­y el sentido común­ indican que se tendrán que priorizar aquellos que garanticen el sustento de las condiciones de vida de las mayorías que viven de su trabajo o que dependen de diversos programas públicos para no caer en la indigencia. Esto se desprende incluso de las declaraciones de altos jerarcas de instituciones multilaterales de crédito, como el Banco Mundial, que acaba de aprobar un fondo de 400 millones de dólares, para que nuestro país tenga a disposición para hacer frente a posibles contingencias derivadas de la crisis, con miras a mantener el nivel de actividad y con ello los puestos de trabajo. En este sentido, la agencia AFP recoge afirmaciones de la vicepresidenta de dicha entidad para nuestra región, Pamela Cox, que señala que «América Latina podría resguardar sus logros sociales de la crisis económica mundial si mantiene el gasto en programas para los más necesitados y crea empleos, lo que demanda un liderazgo responsable en tiempos políticos agitados».

«La actual crisis financiera mundial no debe convertirse en una crisis social y humana, y por eso se necesitan acciones decisivas y oportunas para proteger los logros sociales alcanzados en América Latina y el Caribe en años recientes», estimó Cox.

 

Perpetuar gasto social

La representante del BM instó a priorizar el incremento del «apoyo bien dirigido hacia los más vulnerables a través de un paquete de protección social» que perpetúe el gasto social, para garantizar programas de nutrición o el acceso a la salud. La directiva del BM recordó que, ante la crisis, ese organismo incrementó el monto de sus préstamos para América Latina. Se firmaron préstamos por 13.000 millones de dólares para el año fiscal que culmina en junio 2009, más del doble que el año anterior.

América Latina observó un crecimiento de su economía por cinco años consecutivos, a un promedio de 5% anual; debe ahora «financiar temporalmente los crecientes déficits» para evitar el recorte de gastos en protección social, educación e infraestructura.

Pero más allá de la contingencia actual, «la región necesita fortalecer las políticas a largo plazo y la eventual recuperación. De otra manera, los avances de los últimos años se perderán».

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