Ganadora de concurso de ordeño vende sus vacas porque no tiene agua para darles
Vive en un establecimiento de campo a 20 kilómetros de Cardona. Trabaja en lechería, e incluso ha ganado concursos de ordeño, pero debió abandonar el tambo por los efectos de la sequía.
Odis Vila, una mujer que junto a su padre y su hijo vive en un pequeño establecimiento rural de Piedras Espinosas, a 20 kilómetros de Cardona por la Ruta N° 12, el año pasado logró construir una unidad productiva, logrando montar un establecimiento para dedicarse a la explotación de la lechería y la quesería.
El año pasado ganó el concurso de ordeño a mano en el Expo Recarlecal, organizada por esta cooperativa en Cardona, y ha participado de varios talleres de Buenas Prácticas de Manufactura. Pero a mediados de 2008 comenzó a padecer los efectos de la falta de agua en su campo. «Supuestamente estaba bien preparada para trabajar», relató la señora a los colegas del periódico «Centenario».
Tenía reservas, bastante comida para verdeo, pero el 15 de julio tuvo que largar casi todas las vacas que estaba ordeñando. De nueve, dejé tres, y después definitivamente las abandoné porque se me iban a morir si las seguía ordeñando ya que no tenía comida para alimentarlas». Se quedó solamente con una vaca para ordeñar para consumo familiar. Agregó que consiguió trabajo en un tambo de Soriano «y estuve ahí hasta los últimos días de noviembre. Ese trabajo fue el que me ayudó a salvar los animales que me quedaron, que fueron cuidados por mi padre y mi hijo, mientras yo trabajaba». Pero ese otro tambo también sufrió las consecuencias de la sequía, por lo que la mujer volvió a quedarse sin trabajo, ya que la familia se hizo cargo del tambo, que bajó su producción al 50%. Odis Vila se vio obligada a vender cuatro vacas para comprar semillas, esperando una buena siembra. «Me tuve que deshacer de cuatro vacas, porque había poca comida, estaban flacas y casi no había agua; entonces se vendieron esos animales, para comprar semilla para sembrar algo. Gracias a Dios que esa semilla no se sembró, sino hoy estaría perdida». Después de producir casi 100 litros de leche diarios, lo que le permitía obtener más de 7 kilos de queso por día, hoy solamente obtiene 15 litros por día y la producción de queso es solamente para consumo familiar. «Actualmente tengo tres vacas con cría, estoy ordeñando dos, y la otra la presté a un pariente, que tiene buena comida» ya que «la vaca es buena. Yo estoy pastoreando en la calle», comentó con desazón.
Sin trabajo, con su tambo produciendo solamente para consumo familiar, Odis Vila se presentó en la comisaría de Miguelete para lograr asistencia de la Intendencia Municipal de Colonia.
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