TLC no garantizan una expansión del comercio
El gobierno propone acrecentar el intercambio comercial con todos los países que se pueda, sin discriminar entre desarrollados y subdesarrollados, ya que, en primera instancia, los que más fuerte están sufriendo las consecuencias de la crisis son los primeros.
En ese sentido, el gobierno ha llevado una activa política de relacionamiento con numerosos países de reconocida solvencia aunque no formen parte de lo que podríamos llamar el mundo industrializado. El propio presidente Tabaré Vázquez ha encabezado diferentes visitas y también estará al frente de las próximas a realizar.
Hasta ahora los resultados han sido prometedores y hasta sorprendentes ya que se constató que nuestras Pymes pueden competir en precios y calidad en diferentes rubros, por lo que se podrían abrir nuevos canales de exportación.
El gobierno pues, ha optado por multiplicar la agenda de posibles países con los que no comerciábamos o lo hacíamos muy débilmente y en fortalecer aquellos con los que ya tenemos un intercambio interesante.
Otra opción planteada por el bloque conservador, si bien coincide en la apertura económica, es la necesidad de apuntar a firmar tratados de libre comercio, fundamentalmente con EEUU.
Este es un mecanismo que la Organización Mundial de Comercio no recomienda a los países pequeños porque finalizan sucumbiendo ante las presiones del socio mayor.
Nuestro país tiene firmado un solo TLC, con México. El 15 de noviembre de 2003, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y en forma paralela a una Cumbre Iberoamericana, los presidentes Jorge Batlle y Vicente Fox firmaron los documentos que convirtieron a este Tratado en el primero de sus características, suscrito entre un país perteneciente al Mercosur y otro perteneciente al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Los números de lo que ha sido el intercambio entre ambos países no parecen respaldar la defensa a ultranza del mecanismo del TLC para aumentar las exportaciones. Veamos las cifras oficiales. En 2004, nuestro país exportó por 117 millones de dólares a México. En 2005 fueron 139 millones, en 2006 bajan a 133 millones, en 2007 suben a 207 y en 2008 retroceden a 175 millones de dólares. El otro gran candidato, EEUU, muestra un panorama de importaciones de productos uruguayos por 577 millones de dólares en 2004, 762 millones en 2005, 520 millones en 2006, 493 millones en 2007 y 219 millones el año pasado, ocupando el séptimo lugar como destino de nuestras exportaciones.
Si tomamos el ejemplo de Chile, es decir un país integrante en el formato 4+1 del Mercosur, no es miembro pleno, Uruguay ha duplicado sus exportaciones en el período. Pasó de 61 millones de dólares en 2004 (83 millones en 2005, 165 millones en 2006, 108 millones en 2007) a 133 millones en 2008, ocupando el 15º lugar entre nuestros compradores de todo el mundo.
Finalmente, tomamos otro ejemplo, el de Venezuela, un país rechazado por el bloque conservador y que está a punto de convertirse en miembro pleno del Mercosur, pero hasta ahora se encuentra un escalón por debajo del estatus del relacionamiento de Chile con el bloque. En 2004, exportamos por 32 millones de dólares, en 2005 fueron 33 millones, en 2006 subió a 78 millones, en 2007 se eleva a 101 millones y en 2008 se alcanzó los 238 millones de dólares ocupando el 6º lugar como comprador de la producción uruguaya.
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