Mevir en el norte del país

El martes pasado fueron entregadas 21 viviendas nucleadas, una vivienda en convenio con el Ministerio del Interior y un salón comunal en Paso de las Piedras de Arerunguá, departamento de Salto.

Paso de las Piedras de Arerunguá es una localidad del este del departamento de Salto ubicada a 176 kilómetros de la capital. Es una zona muy aislada, carece de medios de transporte colectivo y aún no cuenta con energía eléctrica. Las principales fuentes de ocupación son las vinculadas a las actividades del campo, existiendo un elevado número de trabajadores zafrales en los establecimientos pecuarios de la zona.

La obra se realizó en el marco del Proyecto de Desarrollo del Norte-Prodenor- que es ejecutado por Mevir y cofinanciado por la Comisión Europea. El proyecto cuenta con el apoyo de las intendencias de Salto, Artigas y Cerro Largo y tiene un costo total de siete millones de euros, la contribución de la Comisión Europea es de 2.4: de euros y la contribución nacional es de 4,55: de euros.

 

Enfrentar sequía

El departamento técnico de Conaprole, en su boletín de divulgación señala que desde hace ya varios años, y con el sistema de producción predominante (pastoril basado en praderas y verdeos anuales), la mayor dificultad ocurre en verano e inicio del otoño.

Sin embargo, este año el déficit hídrico comenzó a manifestarse en la mayor parte de la cuenca lechera a partir del otoño, lo que originó la severa situación que estamos transitando. Frente a estos problemas, el equipo técnico de la cooperativa presenta algunas consideraciones a tener en cuenta. En las vacas en ordeñe se recomienda: lotear; ajustar el número en ordeñe y secar; evitar caminatas innecesarias, dar un solo pastoreo a horas en las que no haya mucho sol, y el resto del día racionar el ganado a la sombra y con buen acceso y calidad de agua. También destaca que momentos de déficits hídricos severos como el actual, pueden afectar no sólo la cantidad de agua, sino también la calidad, especialmente por la presencia de sedimentos.

 

Se notará su ausencia

El pasado lunes 15 de diciembre falleció en Treinta y Tres el ingeniero agrónomo Milton Carámbula, luego de una fecunda vida al servicio de la profesión agronómica y la producción nacional. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la Facultad de Agronomía y finalmente el INIA fueron sus ámbitos de actuación.

Además de la docencia e investigación, desempeñó tareas de asesor técnico y consultor en el país y en el extranjero. Autor de numerosos y variados trabajos de su especialidad, su reconocimiento y respeto como profesional trascendieron fronteras.

Fue, además de gran profesor, un excelente ser humano, querido, respetado y disfrutado por varias generaciones de estudiantes de agronomía.

El retiro de la vida profesional activa al jubilarse no significó su alejamiento definitivo del ámbito académico, sino que siguió constituyendo un referente para quienes recurrían a él como orientador e interlocutor privilegiado, tanto técnicos como estudiantes.

Hace pocos días, fue a recibir el Premio Morosoli en la ciudad de Minas, un reconocimiento más de tantos obtenidos durante su carrera profesional.

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