Vendimia: se evaluará el bajo rendimiento
El ministro de Ganadería y Agricultura, ingeniero Ernesto Agazzi, concurrió a la Comisión de Ganadería de la Cámara de Representantes. El llamado a comisión fue realizado por el diputado nacionalista Luis Lacalle Pou.
El ministro explicó a La República que «cuando aparecen circunstancias imprevistas, que siempre se dieron y que se darán ya que la agricultura está llena de riesgos, lo importante es tener herramientas para poder enfrentar esas situaciones, y esas, en definitiva, son los seguros».
El ministro contó que Inavi tiene un fondo para atender daños generados por accidentes climáticos, que se financia con lo que se denomina como Sobretasa uno. El fondo surgió durante el año 1992. Agazzi relató que «cuando hay granizo se abre un registro de productores damnificados y el Inavi recorre los viñedos y verifica si el daño que se denunció existe; con la helada, nosotros pusimos en marcha el mismo mecanismo» dijo. De este modo Inavi hizo un formulario, el productor declaró cuántos cuadros se vieron afectados, de qué variedad, lo firmó y los técnicos visitaron los plantíos para comprobar la situación.
Heladas
El agrónomo explicó que una helada puede afectar de modo diverso a una vid, actúa matando a los brotes más tiernos, y según la variedad, el tipo de poda que tuvo, el tipo de helada, el daño es diferente, por ejemplo si no hay brotes tiernos la planta no sufre, si mata a los tiernos y hay otros, estos compensan, depende también del manejo que se haga y «lamentablemente no todos los productores tienen el asesoramiento técnico, aunque esta vez el Inavi emitió consejos para paliar la situación». El ministro relató que en nuestro país existen 61 tipos de uvas lo que determina una variación muy importante, por lo que «la evaluación económica del daño es complicada, que según los datos de Inavi afectó a 2003 hectáreas, de las 3.763 que hicieron declaración, se revisó y se verificó que el 52% del área declarada fue comprometida» dijo Agazzi.
El total de área de viñedos plantada en el país es de 8.600 ha, dato que sirve para comparar los viñedos dañados.
A esto se le está haciendo un seguimiento, «sabemos cada uno de esos cuadros cuánto rindió el año pasado, y vamos a saber cuánto rinden este año e incluso vamos a poder comparar el rendimiento con otros cuadros que no fueron afectados, es un método que siempre se aplica para cuantificar objetivamente el daño que se tiene que hacer durante la cosecha, además el productor se hace con la plata luego de vender la uva, con o sin helada» dijo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad