Gobierno trabaja junto a empresarios para atacar posibles efectos de la crisis
Mientras, los datos sobre el impacto de la crisis financiera global comienzan a sentirse levemente en la desaceleración de algunos sectores de nuestra economía.
Ello a pesar de los indicadores de producción industrial, que muestran la permanencia del crecimiento.
En el mismo sentido la reciente encuesta de actividad comercial también indica una senda sostenida de crecimiento durante el tercer trimestre del año.
No obstante, ya se han activado los mecanismos de interlocución y de intercambio de visiones entre el gobierno y los distintos actores privados para, conjuntamente, amortiguar los impactos de la crisis en nuestra economía.
En este sentido, tanto el ministro de Economía, Alvaro García, como desde la propia Cancillería, se vienen estableciendo sendos contactos de modo de recabar las inquietudes de los diferentes sectores.
Mientras, el canciller Gonzalo Fernández ya recibió de nuestras misiones diplomáticas en los países relevantes para nuestro comercio, completos informes sobre la situación de dichas economías.
Planteos en vista
En este sentido el gobierno viene analizando, con mesura, las distintas propuestas realizadas, entre otros por los exportadores para revisar los términos del actual régimen de devolución de impuestos, así como para agilizar los reintegros a las exportaciones y otras medidas tendientes a evitar la erosión de nuestra competitividad.
No obstante, se está aún en la instancia de análisis y elaboración de medidas, mientras se monitorea la situación, que es extremadamente volátil aún.
Al respecto el ministro García señaló que su equipo piensa realizar hacia fin de año una puesta a punto de los instrumentos hoy en vigencia y tomar las medidas pertinentes para amortiguar los efectos de la crisis.
Del lado empresarial, tanto la industria frigorífica, la Unión de Exportadores, La Asociación y Federación Rural, la Cámara de Comercio y Servicios, como la Cámara de Industrias ya plantean que el Estado les aliviane sus obligaciones tributarias para compensar la pérdida de competitividad que, argumentan, les impone el nuevo escenario mundial.
Desinflando la burbuja
Pese al reconocimiento de la situación desde el gobierno, se aguarda la evolución de las variables, para no cobrar al grito y actuar en función de las tendencias.
Cabe recordar que si bien los precios de nuestros productos han bajado, lo hacen desde picos inusitados tras confirmarse que en meses anteriores asistíamos a una verdadera burbuja alimentaria que, junto al petróleo a 150 dólares, vio elevar la cotización de los alimentos a cifras dislocadas con la realidad de la oferta y la demanda.
Con respecto a los impactos de la menor demanda mundial a partir de la recesión de algunas economías poderosas, si bien es esperable cierta retracción los análisis señalan que esto deriva más de una complicación en materia de financiamiento mientras se reestructura el sistema financiero, que a problemas de demanda, fundamentalmente de productos alimentarios, que tienden a ser más elásticos que artículos más suntuosos.
De ahí que el retorno de los precios a nuevo equilibrio era un dato más que era esperable.
Por otra parte la cultura estadocéntrica que vertebra la visión uruguaya de las cosas parece también ser patrimonio de los sectores supuestamente más reacios a su intervención en la economía, pues la situación actual, no obstante poder requerir algunos ajustes impositivos a las empresas, requiere más que nada la búsqueda de nuevos y mejores mercados donde colocar nuestra producción, cortando viejos cordones umbilicales y generando una verdadera red comercial.
A este respecto se viene trabajando para la creación de un Servicio de Inteligencia Comercial en la Cancillería a través de Uruguay XXI.
En este sentido trascendió que la Unión de Exportadores del Uruguay elabora un informe sobre la viabilidad de comerciar con Brasil utilizando su moneda, el real, de modo de evitar los problemas de tipo de cambio que nos genera el dólar con ese país, que es nuestro principal socio comercial.
Los resultados de la encuesta realizada por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios hasta setiembre, para Montevideo, muestran el mantenimiento de la expansión de la actividad comercial, aunque se aprecia una desaceleración en los ritmos de crecimiento en la mayor parte de los giros, así como una caída o estancamiento en las ventas para tres de los giros analizados.
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