Empresarios temen contracción temporal del financiamiento
Cerrado el mes de octubre, el peor mes para la administración por los impactos de la crisis externa sobre el mercado interno, las oficinas del gobierno que monitorean la evolución de la situación están centrando su atención en cómo operará el crédito en los próximos meses.
A la vez, operadores del mercado financiero consultados por LA REPUBLICA en el cierre de la semana coincidían en estimar que antes del jueves próximo día en el que el BCU debe adoptar decisiones importantes el mercado local sufrirá episodios de contracción en la disponibilidad de pesos para las operaciones corrientes.
Perspectiva confusa
Pese a que la información proveniente de los ajustes que está realizando el sector privado en la perspectiva del nuevo escenario aún es confusa, los técnicos consultados estiman que un eventual desmejoramiento del mercado del crédito pudiera multiplicar los temores que tienen los empresarios e incidir negativamente en la corrección de los presupuestos de gastos e inversión para 2009.
En estos están las principales empresas públicas y privadas en la actualidad y si bien, los nuevos flujos se conformarán sobre la base de expectativas que no prevén catástrofes, los empresarios intentarán neutralizar un riesgo que en estas horas es difícil de prever. Una de las incertidumbres deviene de cómo operará el financiamiento del capital de trabajo de la empresas en el último bimestre, período en el cual se acumularán ajustes derivados de los nuevos convenios, retroactivos a julio, que el gobierno terminará de laudar en estos días. Los gerentes de los bancos privados aguardan definiciones del BCU respecto a cuál será la política monetaria expuesta a dilemas que no son sencillos de arbitrar.
Tipo de cambio
Se estima que el gobierno va a continuar dejando que el tipo de cambio vaya ajustando la competitividad del país y regulando los saldos de la cuentas externas, pese a lo cual nadie en el MEF ni en el BCU está dispuesto a que oscilaciones muy fuertes del dólar incidan en un aumento de la expectativa inflacionaria y, en tanto, en una retracción mayor del crédito en pesos o de un aumento de la inflación que genere mayores incertidumbres aún. Uno de los ejemplos de lo que está sucediendo en estas horas respecto al financiamiento es la dificultad que tienen las empresas que están emitiendo deuda en el mercado de valores. Una de ellas, que abrió en los últimos días la suscripción de ofertas para la adquisición de obligaciones negociables nominadas en pesos destinadas al financiamiento del consumo se expone a que, el martes cuando se determine el precio de las series emitidas, las tasas de retorno que deba pagar ya no sean las del 12% – 14% que estimaba cuando se estructuró la emisión dos meses atrás, sino que ese costo se aproxime al doble.
En suma, durante los próximos días el gobierno va a intentar contribuir a lograr paliativos y otorgar las mínimas garantías posibles para que las empresas no incorporen a la incertidumbre comercial una contracción del crédito interno que pudiera multiplicar todos los riesgos de caída del nivel de actividad. El escenario es complicado, pese a lo cual se estima que la mejora de los mercados globales debería ayudar a una mejor administración de los impactos. En esa perspectiva, sin embargo, el foco de atención se concentrará en las noticias argentinas de los primeros días de la semana.
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