Comienza fiscalización sobre mal uso del suelo
La campaña para evitar malas prácticas agrarias en el uso del suelo ya está en marcha. LA REPUBLICA consultó al ingeniero Héctor González, director de Recursos Naturales Renovables-Renare-, que trabaja bajo la órbita del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca-MGAP-.
El jerarca señaló que «la información que tenemos disponible indica que el tema de la erosión es común a todo el país». Agregó que a lo largo de los años el problema se ha acelerado o desacelerado. González dijo que la erosión es «un tema estructural para el Uruguay, ya que «no ha conseguido tener un programa que comprenda a la investigación, extensión, enseñanza, propaganda y fiscalización que tenga como objetivo conseguir un uso sostenible del suelo», dijo.
Deterioro
El director de Renare contó que hay regiones de nuestro país donde prácticamente los suelos no se pueden recuperar y hay otras que van en vías de encontrar el destino de convertirse en desiertos en medio de un país verde.
Esas zonas rojas tienen una alta erosión, son sitios donde se han aplicado sistemas de producción sin aplicar prácticas de manejo para conservar el suelo. En este aspecto señaló que no hay rubros o cultivos malos, hay sí algunos que por su arquitectura de planta o distribución de las mismas pueden generar mayores problemas de erosión, pero existen prácticas conservacionistas que amortiguan o pueden bajar el problema de modo sustantivo.
Zonas
Una de las zonas con mayores problemas de erosión se ubica en el noreste de Canelones, donde durante años se sembraron cultivos agrícolas, maíz y trigo, principalmente, y donde, recordó González, luego vino la remolacha azucarera que es un cultivo complicado en cuanto a generar erosión y en los que «como no se aplicaron prácticas conservacionistas generaron un grave problema».
Otra zona impactada se ubica al norte de la ciudad de Paysandú, en Chapicuy, donde suelos muy livianos y susceptibles a la erosión recibieron el deterioro de cultivos de verano e invierno intercalados por mucho tiempo, lo que ha devenido en un severo problema, explicó González.
Problema estructural
El director ministerial consideró que las reglamentaciones en otros países son muy variables, pero dijo que el problema en Uruguay es que se ha pasado de aplicar un sistema conservacionista, en el que la rotación con pasturas se había extendido bastante en el Litoral, a uno en el que un cultivo sustituye a otro de modo indefinido. González contó que la pastura actuaba como «regulador de la erosión, con praderas y ganadería».
Pero la gran demanda de granos hizo que la pastura pasara a la mínima expresión, y se aplicó un sistema de cultivo sobre cultivo «sin aplicar medidas adecuadas» dijo.
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