Estimar SA. Calidad, rapidez y eficiencia caracterizan al servicio nacional

Búnkers aumenta su facturación y prestigia a nuestro país

Moisés Sargazas, su presidente, explicó que en 2003 incorpora su primer buque el Ceibo, luego llega Cardo y en octubre de 2008, el Cala, en ceremonia con la participación del ministro Víctor Rossi quien incorporó la nave a la flota marítima del país.

Develemos el misterio: el búnker es el servicio de aprovisionamiento de combustible a los buques que navegan por el Río de la Plata. Estimar SA se define como «firme defensora del cuidado del medio ambiental y busca dar respuesta a las necesidades de las flotas pesqueras que trabajan en el Atlántico Sur, así como a todos los buques que realizan el comercio exterior del país y también a los cruceros».

Agregó que «90 familias dependen directamente de nosotros, pero los trabajos indirectos que se crean son incontables, por otra parte, los alumnos de la Escuela Naval hacen prácticas en nuestros buques, un compromiso que asumimos con mucho gusto».

Víctor Rossi, por su parte, declaró a este diario: «Siempre nos propusimos avanzar en la flota nacional, los resultados son auspiciosos, ha habido un crecimiento, pero esto recién está comenzando y tenemos claras señales de que habrá nuevos embanderamientos en el futuro próximo».

Luis Laffont, gerente de Estimar, informó que el mercado búnker va a estar en el entorno de las 400.000 toneladas de combustible, de las que unas 280.000 ton serán de fue oil y el resto de gas oil, el fuel oil para la flota mercante y el gas oil lo utilizan los pesqueros.

«Nuestras expectativas son que el mercado siga creciendo siempre» y advirtió que para que eso suceda «hay que hacer inversiones para tener mayor almacenaje de manera que nunca nos falte combustible».

«Los barcos que operan en esta zona van con destinos lejanos y por ello necesitan mucho combustible y les resulta muy costoso detenerse a mitad de camino para aprovisionarse. Nosotros hoy tenemos buena calidad, un precio que puede ser competitivo pero, nos falta contar con la cantidad de combustible que el mercado precisa», agregó.

Precisó también que Uruguay cuenta con una logística muy buena, mejor de la que dispone Buenos Aires. En el Río de la Plata existen dos zonas de aprovisionamiento uruguayas y dos argentinas. «Hay mucho buque que no carga en el puerto porque por razones de calado prefiere llenar las bodegas de mercadería y en zonas de mucho calado como la Zona Alfa (frente a Atlántida) o Delta, frente a Piriápolis, abastecerse de combustible.

En el puerto de Buenos Aires sucede otro tanto y disponen de dos zonas, Bravo y Charlie.

Es común que barcos que salen de Buenos Aires carguen en la zona uruguaya, ya que «disponemos de logística muy superior a la argentina, llegamos en dos horas de la refinería al barco, ellos tienen barcos más pequeños y las terminales petroleras están mucho más lejos, e incluso las condiciones meteorológicas, sobre todo en invierno, son mucho más benignas en zona Alfa que en zona argentina, que es abierta y sufre los vientos fuertes del sureste por lo que queda inoperativa a menudo», explicó Laffont.

La incorporación del Cala a la flota nacional responde a las necesidades de un mercado que aumenta su demanda.

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